Año CXXXVII Nº 49256
La Ciudad
Política
Información Gral
El Mundo
Opinión
La Región
Policiales
Cartas de lectores



suplementos
Economía
Escenario
Ovación
Señales
Mujer
Turismo


suplementos
ediciones anteriores
Turismo 01/10
Mujer 01/10
Economía 01/10
Señales 01/10
Educación 30/09
Salud 27/09
Página Solidaria 27/09

contacto

servicios
Institucional



 domingo, 08 de octubre de 2006  
En Foco. La distribución del ingreso

Siempre es bueno mirar la mitad del vaso lleno. Eso da señales positivas, proyecta al futuro y permite medir un presente que fue mejorando. Eso es lo que está haciendo el gobierno con la medición de la pobreza y los indicadores que distribución del ingreso en la Argentina.

Pero como siempre ocurre con las estadísticas, los números se distancian de la realidad concreta, aquella que cotidianamente transita la gente, la verdadera protagonista de la economía.

Esta semana que pasó el Indec difundió los últimos datos sobre el reparto de los ingresos en el país, que dan cuenta de una leve mejora en el segundo trimestre de este año, respecto de los tres meses anteriores. Según el informe oficial, la brecha entre la población más rica y la más pobre es de 31 veces, contra 36 del período previo.

Sucede que aunque mejores, las cifras siguen siendo obscenas para una Argentina que está creciendo al mejor estilo China, cuyo superávit no deja de abultarse y en la que los indicadores laborales parecen haberse acomodado rápidamente al ritmo del incremento de la actividad.

Por eso, lo que desnudan crudamente las estadísticas es que trabajo no es sinónimo de mejores ingresos y crecimiento no es lo mismo que desarrollo, ni menor pobreza.

Si no, sólo basta mirar la letra más chica del informe del Indec sobre ingresos en el cual muestra que unas 9,4 millones de personas perciben un en promedio mensualmente 145 pesos (con extremos de 0 a 264 pesos) y otras 9,4 millones un promedio de 433 pesos (en una franja de 264 y 700 pesos). En tanto, unas 4,7 millones reciben en promedio 1.265 pesos mensuales (con una banda de 1.000 y 17.900). Esto es, toda la población que se encuentra entre el decil 1 al 9 de ingresos (hay una escala de 10) es pobre, ya que no alcanzó a cubrir 861 pesos de la canasta básica del mes de agosto.

Esta dura mirada sobre el vacío no necesariamente implica una observación negativa sobre la realidad, sino un desafío político a futuro, la que priorice empezar a distribuir en lugar de obsesionarse por almacenar. "La principal causa de la pobreza es la desigualdad", dijo el asesor presidencial y economista de la ONU, Bernardo Kliksberg y "el crecimiento económico no garantiza su reducción", aseguró.

Aunque el gobierno insista -como dijo la senadora Cristina de Kirchner- en que esta pobreza cristalizada necesita políticas diferenciales, quizás se puedan observar resultados más inmediatos si se abre el juego a otros sectores como el empresario y comienza a renovarse la discusión por los salarios o el blanqueo del trabajo, dos puntos clave a la hora de ver quién se queda con la mejor parte de la torta de los ingresos. En definitiva, de eso se trata la tan mentada distribución.
enviar nota por e-mail
contacto
Búsqueda avanzada Archivo




  La Capital Copyright 2003 | Todos los derechos reservados