Año CXXXVII Nº 49667
La Ciudad
Política
Información Gral
El Mundo
Opinión
La Región
Policiales
Cartas de lectores



suplementos
Ovación
Escenario
Economía
Señales
Mujer
Turismo


suplementos
ediciones anteriores
Turismo 18/11
Mujer 18/11
Economía 18/11
Señales 18/11
Educación 17/11
Estilo 10/11
Página Solidaria 17/10

contacto
servicios
Institucional

 domingo, 25 de noviembre de 2007  
Fibromialgia: cuando las mujeres viven agotadas
Dolores en el cuerpo y cansancio extremo pueden ser síntomas de un mal poco conocido

Si durante más de tres meses una persona sufre de dolores en distintas partes del cuerpo como la espalda, la cintura y las piernas, si vive agotada, si el descanso nocturno no resulta reparador y además tiene dificultades para concentrarse puede estar sufriendo fibromialgia, un problema de salud que afecta principalmente a las mujeres ( 9 de cada 10) y que es difícil de diagnosticar ya que no puede ser detectado a simple vista ni mediante análisis clínicos. Incluso hay médicos que lo ignoran y hasta niegan su existencia. Para dar respuestas y contención a quienes pueden estar pasando por esta situación se creó en el país Fibroamérica, una ONG que busca replicarse en el interior del país.

   Blanca Mesistrano es la fundadora de la entidad. “Mi enfermedad, como en muchos otros pacientes, comenzó después de una situación traumática. Luego de mucho tiempo me dijeron que sufro de fibromialgia y también de síndrome de fatiga crónica (aunque no van necesariamente de la mano)”, relata. Antes de llegar al diagnóstico la mujer vivía dolorida, triste y agotada. “Me hicieron una gran cantidad de estudios buscando la causa de mis síntomas. Peregriné con mi gran bolsa de análisis y radiografías por incontables consultorios buscando un diagnóstico, algún medicamento y sobre todo alivio, por eso comprendo tanto a quienes pasan por lo mismo. Suele ser una lucha solitaria”, relata desde Buenos Aires.

   Mesistrano cuenta que su problema de salud la tuvo postrada durante largo tiempo y que sólo se levantaba para consultar más médicos y hacerse más estudios. “Sufría mareos, vértigo, náuseas, grandes dolores, agotamiento, pérdida de memoria, confusiones. Creí que mi vida se había acabado”, recuerda con tristeza, sin embargo, llegó finalmente el doble diagnóstico de fibromialgia y síndrome de fatiga crónica. “Dada la característica autoinmune de la dolencia a esa altura ya soportaba otra batería de enfermedades asociadas así que tuve que asistir al dermatólogo, traumatólogo, kinesiólogo y reumatólogo”.

   El síndrome de fibromialgia es una condición crónica y compleja que causa dolores generalizados, agotamiento profundo y una variedad de otros síntomas. Afecta básicamente los tejidos blandos del cuerpo. Puede estar acompañada además de trastornos de sueño, insomnio, rigidez del cuerpo, incremento de dolores de cabeza o en la cara. Puede experimentarse también colon irritable, dolores abdominales, meteorismo y estreñimiento. A veces se manifiesta una sensibilidad inusitada al frío en las manos o en los pies, acompañada de cambios de color en la piel.

   Mesistrano dice que al ser un problema complejo y no tener un diagnóstico bioquímico o por imágenes “existen pocos médicos capaces de identificarlo”. El diagnóstico es básicamente clínico. Incluso hay localidades de la Argentina donde los profesionales carecen totalmente de información sobre el problema y por eso suelen decir que no tienen pacientes con fibromialgia. “Existe gran desconocimiento, no hay actualización suficiente y por eso niegan la enfermedad, basándose en su autoridad profesional”, agrega. 



Años de espera

La fundadora de Fibroamérica señala que algunos pacientes pasan hasta doce años sin ser diagnosticados. Muchos nunca encuentran respuestas. “Están indefensos. Son víctimas del descreimiento y por eso necesitan más que nunca contención”, relata,

 La mujer pone el énfasis en que se trata de un problema crónico y complejo pero que es posible mejorar la calidad de vida: “Con el diagnóstico pudieron darme los primeros medicamentos y comenzar la rehabilitación”, destaca. Para enfrentarlo tuvo que pedir licencia temiendo perder su empleo. “Este año obtuve mi certificado de discapacidad. Si bien no es fácil conseguirlo me otorga una serie de beneficios y sobre todo reconoce que mi problema es real, que no se trata de una mentira”, afirma.

   Más información al celular (011) 154-4099343 o por email a [email protected]
enviar nota por e-mail
contacto
Búsqueda avanzada Archivo

Ampliar FotoFotos
Ampliar Foto



  La Capital Copyright 2003 | Todos los derechos reservados