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 sábado, 10 de enero de 2004

Las murgas les pusieron ritmo de batucada a las peatonales

Los Carnavales Populares Participativos, que harán conga en los distintos barrios de Rosario del 7 al 28 de febrero, tuvieron un adelanto ayer, con un desfile colorido y bochinchero de murgas y comparsas por las dos peatonales del centro. La movida alteró la habitual fisonomía céntrica de los viernes: desde las 19, batucadas, murgas y comparsas desfilaron desde la plaza Pringles hasta la Montenegro y, póngale la firma, no pasaron desapercibidas. Mucha lentejuela y brillantina, adornos y caras pintadas, trajes de todos colores y mucho, pero mucho ruido de bombos, redoblantes y platillos matizaron la tarde.

Con la actividad, que buscó crear clima y motivar la participación de los rosarinos en la fiesta del rey Momo, se anunciaron los carnavales participativos, una actividad autogestionaria nacida en algunos barrios de la ciudad, que cuenta con el auspicio y apoyo de la Municipalidad.

A partir de esto, cada zona festejará los carnavales con sus propios desfiles. Y aunque en cada una las murgas y batucadas locales tendrán el rol preponderante, se espera -como el año pasado- que el resto se traslade a cada sede de estos corsos populares.


Los chicos fueron mayoría
Y ayer fue la presentación en sociedad. Unos 20 barrios estuvieron representados en ese desfile, donde los tambores y los redoblantes de cada grupo parecían competir por quién se adueñaba del ritmo. Vinieron de todos los puntos de la ciudad, e incluso de Villa Gobernador Gálvez. Con un matiz bien popular, la caravana atrajo a muchos, asombró a otros tantos y espantó a algunos. Salvo excepciones, el baile estaba copado por chicas y niños, y la percusión en manos de jóvenes.

Así, la comparsa Tape Cunumi (en guaraní, "camino de los niños") encabezada la marcha con un gran lienzo rojo que rezaba su nombre y un séquito de purretas adornadas con lentejuelas y adornos de mostacilla. Y entre los percusionistas, Francisco llamaba la atención con su galera dorada y un redoblante más grande que su cuerpito de tres años.

También invadida de chicos venía la comparsa Luna Brillante, mientras una nena con un lienzo negro donde se leía "Costa Esperanza" daba pie a la batucada de Villa Gobernador Gálvez, donde brillaban los pantalones verdes y los chalecos dorados.

Claro, los muchachos de la República de la Sexta no pudieron faltar y dijeron "presente" con su batucada. Y la "Estrella de Rosario" lució a sus nenas con bikinis azules brillantes y sus pibes con las caras pintadas.

Las chicas vestidas de rojo de la comparsa Munieira no dejaban de bailar. Venían de la Cerámica, de donde también apareció la Murga Imperial. Otro barrio que se dio cita, Cristalería, presentó a Los Carpusa, con las caras sonrientes hechas en lentejuelas sobre las capas.

Un pibe tapado con una sunga brillante y calzado con una botas no menos llamativas provocaba con repetidos movimientos de pelvis a quienes lo miraran, y una bandera cuadriculada violeta y dorada daba paso a la murga Los Caídos del Puente, que tenía armada una coreografía distintiva. Y Matadero Sur resaltaba con su atuendo bicolor (celeste y negro, celeste y naranja) siempre verticalmente simétrico.

Y así pasaron, haciendo ruido y bailando hasta empaparse de sí mismos para que a nadie le quedaran dudas de que se vienen los carnavales en los barrios. "Quien se entrega a la tristeza renuncia a la plenitud de la vida", podía leerse a dos colores en la capa de una de las murguistas de Los Caídos del Puente. Y esa parecía ser la filosofía.

Este año el carnaval buscará armonizar nuevamente diversión y solidaridad: aunque la entrada a los corsos en los distintos barrios será libre y gratuita, se pedirá a los asistentes contribuir con alimentos no perecederos y útiles escolares. Luego, esos aportes se distribuirán en comedores, copas de leche y centros comunitarios.

En esta edición se espera una participación mayor que en la anterior, cuando unos 700 actores recorrieron los barrios y lograron convocar a más de 6 mil personas.

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Francisco fue una de las estrellas.

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