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 miércoles, 27 de diciembre de 2006  
Verano. Se paga un promedio de 3 mil pesos al mes por una casa con pileta
Ya quedan pocas quintas para alquilar durante esta temporada en Funes y Roldán
Las tarifas aumentaron un 10% en relación a 2005. Pueblo Esther y Oliveros, otros dos destinos buscados

Laura Vilche / La Capital

Dicen que los teléfonos comenzaron a sonar en octubre. Que la gente ya cerraba trato para la segunda quincena de diciembre y enero. Y que ahora no queda prácticamente nada para febrero. Que para pasar el mes en Funes y Roldán, con pileta, parrillero y sombra, hay que pensar en desembolsar unos 3 mil pesos promedio (ver infografía). Que las tarifas aumentaron un 10 por ciento con respecto al verano pasado. Y que "no es" más caro alquilar en estas ciudades ubicadas a sólo minutos de Rosario que en el mar o las sierras. Eso sí, los precios en los súper y restaurantes están salados y los servicios, como los remises, saturados; esto lo aseguran quienes ya se instalaron en las quintas para pasar las fiestas. Otros dos destinos muy buscados por su cercanía al río y ya copados, son Pueblo Esther y Oliveros.

El panorama inmobiliario fue delineado por Domingo Criscenti y Cristina Pozzobón, titulares de las casas más tradicionales. Tanto uno como otro coincidieron en decir que no les quedan prácticamente propiedades para ofrecer, y eso que ahora hay muchos más comercios que compiten para alquilar quintas: unas 20 firmas cuando hasta 1999 eran un puñado.

"Nos sacaron de las manos todo lo que teníamos", dice Pozzobón, mientras Criscenti asegura que de las 25 propiedades que le encomendaron para alquilar sólo le quedan libres dos. Ella asegura a rajatabla que ir al mar o las sierras sale mucho más caro. "Hay que tener en cuenta que cuando una familia va de vacaciones, al alquiler debe sumar el combustible, más la carpa y la coca en la playa cada día, que hace que el presupuesto se vaya por las nubes", remarca.

Pero además, para Mingo Criscenti, tal como lo conocen en Funes desde hace 25 años, la diferencia la marca el perfil de la gente que opta por alquilar en el verano en estas poblaciones. "En general son matrimonios jóvenes con bebés, familias con personas mayores a cargo, o en las que el padre o la madre debe seguir trabajando en Rosario durante el verano", señala.

Inmobiliaria Ara alquila casas para la temporada en Pueblo Esther (a 25 minutos del centro rosarino) desde hace unos tres años. Las tarifas las fijan por quincena y ofrecen dos opciones: casas pequeñas (monoambientes o de un dormitorio, con un baño, estar pequeño, y pileta de fibra de vidrio, parrilero y arboleda), por 1.200 pesos. E inmuebles medianos (de dos dormitorios, baño, pileta de 6x4 metros y un predio de unos 300 metros cuadrados), por los que piden entre 1.700 y 2.500 pesos la quincena. Eso sí, según aclara Gustavo Romero Acuña, "ya no queda nada".

En Oliveros el panorama es similar en cuanto a oferta y demanda. El martillero Adrián Galluci sostiene que cada año la gente pide alquilar más casas porque allí "todo es natural y muy tranquilo".

Un chalet nuevo, de dos dormitorios, pileta de 4 por 10 metros y parque de unos 1.500 metros cuadrados cerca del río, costó en diciembre 2.200 pesos. Para enero el precio asciende a 2.600 pesos y en febrero vuelve a bajar: cuesta 2.400 pesos. Hay opciones más económicas, que rondan los 1.500 pesos, con dos dormitorios, pero sin pileta.
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La gran demanda de casas de fin de semana también determinó que más inmobiliarias se dediquen a ofrecerlas.


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