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 domingo, 28 de octubre de 2007  
La gran decisión. La estabilidad institucional se consolidó desde 1983 con el triunfo del radical Raúl Alfonsín
Una historia con ilusiones, tropiezos y desencantos
La de hoy será la elección presidencial número 28 que tiene lugar en el país desde 1853

Rosendo Fraga / Analista político

Hoy será la elección presidencial número veintiocho que tiene lugar en la Argentina desde 1853.

   Ello da un promedio de una elección presidencial cada cinco años y medio, lo que daría una idea de estabilidad que no fue real, dado que en seis oportunidades en el medio siglo que fue de 1930 hasta comienzos de los ochenta, el régimen institucional fue interrumpido por golpes militares.

   Estas elecciones pueden dividirse en tres grandes períodos. Uno inicial, el de la Argentina conservadora de la Generación del Ochenta, con su sistema de participación limitada o restringida.

   Once elecciones tuvieron lugar entre 1853 y 1910. Urquiza fue elegido en 1854 y Derqui en 1860, quien renunció un año después. A partir de 1862, cuando Bartolomé Mitre resultó electo, las 8 elecciones subsiguientes se realizaron en forma ininterrumpida cada seis años, como lo establecía la Constitución nacional. Durante todo este período, estuvo vigente el sistema de elección presidencial a través del Colegio Electoral, que permitió constituir amplias mayorías, ya que con excepción de la elección de Sarmiento en 1868, en todas las demás el candidato ganador había logrado la mayoría en el Colegio.

   Así fue como se sucedieron las elecciones en las que fueron elegidos Nicolás Avellaneda (1874), Julio A. Roca (1880), Miguel Juárez Celman (1886), Luis Sáenz Peña (1892), Roca nuevamente (1898), Manuel Quintana (1904) y Roque Sáenz Peña (1910).

   En 1916 se inició un segundo ciclo, al comenzar a regir la ley del voto universal, secreto y obligatorio, que permitió la participación de todos los ciudadanos. Se amplió el derecho al voto, pero se interrumpió la estabilidad institucional, ya que entre 1930 y 1983, las Fuerzas Armadas desplazaron a gobiernos constitucionales en seis oportunidades.

   Durante estos 67 años, tuvieron lugar otras 11 elecciones presidenciales, pero hubo 24 presidentes, 14 de ellos militares y 10 civiles, con un presidente cada 2,8 años como promedio.

   Así, con el cambio de sistema, se dieron los triunfos sucesivos de la Unión Cívica Radical con Hipólito Yrigoyen (1916), Marcelo T. de Alvear (1922) y nuevamente Yrigoyen (1928). En estos años, el radicalismo obtuvo amplias mayorías que le permitieron tener Colegio Electoral propio con el 47,7% cuando fue electo Alvear y 57,4% en la segunda de Don Hipólito.

   En 1916 con 45,6% en la primera elección de Yrigoyen, faltaron pocos electores, los que se obtuvieron en el Colegio.

   Coaliciones de sesgo conservador impusieron a Justo en 1931 (superó el 51%) y a Ortiz en 1937 con el 53,8%, en ambos casos logrando el Colegio Electoral propio. Nuevamente y después de la revolución de 1943, se restableció la democracia y Perón fue elegido en 1946 con el 52,4% y, seis años más tarde, reelecto con el 62,5%.

   Luego de la revolución del 55 se realizaron dos elecciones con el peronismo proscripto. La de 1958, en la que ganó Frondizi con el 44,8% y la de 1963 en la que triunfó Illia con sólo el 25,2%.

   Después de la interrupción institucional de 1966, se restableció el sistema democrático en 1973 y hubo dos elecciones presidenciales sucesivas, con el sistema de voto directo y doble vuelta, impuesto por la enmienda constitucional del gobierno de facto de Lanusse. En ambas ganó el peronismo.

   Tras el último gobierno de facto iniciado en 1976, se restableció la democracia en 1983 y comienza el tercer ciclo, en el cual se logra combinar el voto popular con la estabilidad institucional.
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