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 miércoles, 01 de noviembre de 2006  
Un hincha denunció a la policía
A Gustavo Yacono le produjeron serias lesiones en ambas piernas. "Tiraban a mansalva", sostuvo

Mauricio Tallone / Ovación

Gustavo Yacono (24 años) concurrió el domingo al Gigante con la ilusión de ver ganar a su querido Newell's en el clásico ante Central y de terminar la tarde en paz. No se le cumplieron ninguno de los dos deseos. Pero la pasó mucho peor. Es uno de los simpatizantes rojinegros que sufrió en carne propia la repudiable represión de la policía que participó del operativo de seguridad. Cuando se retiraba del estadio varios impactos de balas de goma reventaron contra sus dos piernas y le produjeron serias lesiones. Por eso hoy está postrado en una cama, inmóvil y a la espera de que los médicos decidan si lo operan en los próximos días.

Yacono no se quedó con los brazos cruzados. Radicó la denuncia en la Fiscalía de turno y la investigación recayó en el Juzgado de Instrucción de la 14ª nominación, a cargo del magistrado Adolfo Prunotto Laborde.

"Realicé la correspondiente denuncia y hoy (ayer) vinieron a mi casa dos oficiales de la policía a tomarme declaración. Ojalá que lo que me pasó sirva de algo", dijo Yacono, en diálogo con este diario.

Desde su casa, el hincha herido relató con detalles todo lo que le tocó vivir.

"Tengo la pierna derecha a la altura de la pantorrilla reventada y quemada por las balas. Y en la izquierda tengo dos agujeros profundos. Los médicos no decidieron si van a operar. Ahora quién me paga todos estos días que no puedo trabajar. Fui a la cancha como un hincha más a ver a mi equipo y terminé con mis dos piernas a la miseria. Lo que hizo la policía es lamentable, tiró a mansalva por nada. En ese lugar había criaturas, adolescentes y no pensaron en nada", señaló con tono de queja. Y agregó: "Como el partido había terminado, empecé a bajar desde la popular alta hacia la salida. En ese momento se escuchaban impactos desde todos lados. Pero en donde estaba no había policías. Cuando bajé por la escalera para irme siento un terrible impacto en la pierna derecha y otros dos en la izquierda. Enseguida me asistieron dos hinchas de Newell's que no sé ni quienes eran y me sacaron de la cancha. Me llevaron hasta un patrullero que estaba en la calle pero los policías se negaron a llamar a una ambulancia. Todos pedían a gritos una asistencia médica porque estaba perdiendo mucha sangre. Y los policías seguían ahí, como si nada. También había una mujer desesperada que pedía que buscaran rápido una ambulancia".

"¿Sabés cuándo se dignaron a llamarla"?, preguntó Yacono como buscándole una explicación a una situación que está muy lejos de tenerla.

"Cuando los policías vieron que estaban las cámaras de canal 5 y empezaron a filmar. Ahí vino un superior de ellos hasta el patrullero y escucho que le dice a uno de los policías: "dale, dale, llevalo porque ahora están las cámaras de televisión". Eso lo escuché claramente. Recién ahí me subieron y me llevaron hasta el hospital Centenario".

Yacono recordó con marcada precisión cómo se encadenaron los hechos, pero no vio desde qué distancia y quién le disparó: "Estaba de espaldas y la verdad es que al lado mío no vi a policías. Para mí me tiraron desde la popular o desde el pasillo. Tengo que agradecerle a Dios que las balas me pegaron en la pierna. Si me daban en un ojo o en la cabeza, no sé cómo hubiera terminado la cosa".
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Yacono habló con Ovación desde su casa y confió que "la policía no quiso llamarme a la ambulancia".

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