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sábado,
25 de
junio de
2005 |
Ginóbili tuvo un año frenético e increíble
Emanuel Ginóbili manifestó sentirse un jugador muy afortunado por tener en su poder dos títulos en apenas tres años de competencia en la NBA, la liga basquetbolística más importante del mundo, y reflejó sus sensaciones al sostener que "fue un año frenético, pero increíble".
"Estoy muy feliz por haberle dado una alegría más a los argentinos y espero que lo hayan disfrutado. Ha sido un año frenético, pero increíble, que comenzó con mi boda y siguió con la firma del contrato y la posibilidad de seguir en este equipo. Luego los Juegos Olímpicos y toda la temporada, que fue muy larga y emotiva. No se puede creer todo lo que se vive, es hora de disfrutar", resumió el escolta argentino, quien se coronó campeón en el séptimo partido con San Antonio Spurs.
"Soy muy afortunado de tener dos títulos en tres años. Hay que mirar a otros compañeros del equipo, Massenburg, Glenn Robinson, Brent Barry, con más de 10 años en la liga y que recién logran su primer título", señaló Ginóbili.
El bahiense consiguió su primer anillo de NBA en 2003, con un rol menos protagónico, cuando los Spurs consiguieron el segundo título de su historia, con un equipo que era liderado por David Robinson y Tim Duncan.
Posteriormente, Ginóbili señaló que "el primer título fue especial, pero ahora fui más protagonista, me siento más dueño del título. Estoy muy feliz de que me hayan considerado en la votación del MVP (jugador más valioso) de la serie final pero más allá de eso, lo importante fue haber ganado el partido decisivo en casa".
Las comparaciones siguieron siendo un tema recurrente de los periodistas, quienes le preguntaron a Ginóbili si había alguna diferencia entre la medalla de oro lograda en Atenas el año pasado y este título de la NBA.
"Son dos cosas diferentes. Este es un título profesional, el otro es más de orgullo pues representas a tu país. Pero profesionalmente esto es lo máximo que podés vivir", respondió Ginóbili.
El bahiense tampoco pudo esquivar el tema del rótulo de MVP de la final del cual estuvo cerca en algún momento, aunque ese halago finalmente cayó en manos de Tim Duncan.
"Estuvo grandioso, especialmente en la segunda mitad, haciendo las cosas pequeñas, luchando por el balón, dominando y no preocupándose por definir. Cada vez que lo marcaban, él peleaba y arrastraba la marca para luego pasar el balón a otro jugador que estuviera más abierto. Eso lo convierte en uno de los mejores jugadores del mundo", concluyó. (DyN)
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Manu dijo ser un afortunado por ganar su segundo anillo en la NBA.
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