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 miércoles, 29 de septiembre de 2004

El Torino, un clásico argentino
Organizan un concurso de diseño que plantea imaginar cómo podría ser una versión 2005 del mítico modelo de la industria nacional

Guillermo López Arenas (*)

Entre los años 60 y 80, las fábricas argentinas contaban con departamentos de diseño para el desarrollo de sus productos. Es más eran custodiados y preservados de espías. En realidad era aquella forma de trabajo la que hoy debería estar y no está. Actualmente los diseños vienen, como en el pasado, de otros países y el desarrollo nacional es mínimo, habiendo tomado Brasil un rol diferente al nuestro en ese sentido.

En Argentina, todas las fábricas hacían sus propios desarrollos a pesar de que el diseño original venía de Europa o de Estados Unidos. En aquellos años, otras marcas como Ford, Chevrolet y Dodge competían con el Torino, que era fabricado por IKA Renault que a su vez tenía la serie Kaiser y Rambler. Fiat y Peugeot disputaban otra franja del mercado junto a Dodge, Siam y Auto Unión en los medianos. Para el sector de autos chicos la competencia también era interesante con NSU, Fiat, Isard, De Carlo, Renault y Citroën que ofrecían diferentes alternativas al consumidor de menores recursos.

La política industrial en el país era otra, se apostaba al desarrollo nacional y la pauta de ello es que cada una de estas fábricas competía con varios modelos en cada segmento.

En el sector utilitarios y camiones otras marcas como IME, Fiat, Peugeot, Mercedes Benz, Scania, Dodge y Deutz, si no me olvido de alguna, completaban el parque automotor.

El caso del Torino es interesante desde nuestra visión como diseñador y como argentino. Nacía en nuestro país un auto deportivo y familiar con sus versiones coupé y cuatro puertas.

Lo interesante es que se apostó al segmento más competitivo, al sector de aquellas personas con poder económico que no le faltaban ofertas de Chevrolet o de Ford, que a su vez estaban con grandes apoyos americanos.

El Torino pudo, con toda la gente de Renault y su permanente desarrollo del producto, hacer enamorar al argentino de algo que le ofrecía placer al manejarlo y belleza estética traducida por sus formas exteriores y su interior con materiales nobles.

Hitos del estilo

El primer Torino sale al mercado argentino en 1967. Las versiones que salen hasta el 73 sorprendían por la forma de su tablero revestido en madera, su relojería tipo avión. Las butacas eran de cuero y el revestimiento interior también. La coupé manifestaba su espíritu deportivo pero con alta calidad de todos sus componentes.

En el 74 se cambian las butacas y exteriormente las manijas de puertas, otras llantas y faros, que le daban otro aspecto al auto que mejoraba también con más bancadas en un nuevo motor Torino. Los cambios se notaban y eran obra de aquel Departamento de Diseño que escondía Renault, donde estuvieron Oreste Berta, Pronello y otros. El Torino iba cambiando y a su vez algunos preparadores lanzaban reformas como el Luteral, el Comahue, o el Tulia que tenían algo de las versiones del TC.

En el 77 sale la versión TSX, que se jugaba con otros colores muy indentificatorios de la versión como el verde, en cuyo interior el cuero de las butacas también era de un suave verde y un tablero ahora revestido en tono similar para armonizar el conjunto. Esta versión exteriormente mostraba la rueda de auxilio tomada a la tapa del baúl para darle más espacio de carga y unas nuevas llantas deportivas le daban el toque final.

En el 80 sale la última versión denominada ZX, donde los cambios externos eran sus nuevas llantas, otros colores, paragolpes nuevos, y adentro otro tablero cambiaba el tradicional, junto con unas butacas que ya tenían apoyacabezas como lo exigía la reglamentación vigente.

Esta versión venía con dirección hidráulica y otro volante estilo Renault.

El Torino nació en el estudio del diseñador Pininfarina que se basó en otro auto: el AMC 440 que se fabricaba en Estados Unidos. Por suerte, el Torino se diferenció más con el correr del tiempo. El prototipo R40 que Renault había realizado para suceder al Torino gracias a Dios no salió al mercado, ya que era realmente feo.

En resumen, el diseño del Torino satisfacía a todos los argentinos, la mecánica era excelente y se ganó su lugar frente a otras marcas de peso, como resultado de un trabajo de varios genios cuyo talento fue aprovechado por la fábrica.

(*) Diseñador de vehículos

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El Torino que compitió en Nurburgring.

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