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 domingo, 07 de octubre de 2007  
El legado del Che se desvanece con el tiempo en Latinoamérica
Las guerras civiles y dictaduras parecen superadas en una región que abrazó la democracia

Eduardo García / Reuters

La Paz. — Cuarenta años después de su muerte, Ernesto Che Guevara es aún idolatrado en América latina, pero su llamado a la insurrección armada y la lucha de clases parece superado en una región que abrazó la democracia. Una nueva generación de líderes ha emergido desde que el guerrillero argentino fue capturado y ejecutado el 9 de octubre de 1967 en la selva de Bolivia.

Nuevos socialistas como el presidente venezolano Hugo Chávez, el ecuatoriano Rafael Correa y el boliviano Evo Morales admiran al Che y perpetúan su imagen romántica de cabellos desaliñados y boina con estrella. Algunas de sus metas son las mismas. Los tres líderes abogan, por ejemplo, por un mayor control estatal sobre los recursos como el petróleo y el gas.

Pero a diferencia de Guevara todos llegaron al poder de forma pacífica a través de las urnas. Los nuevos socialistas hablan de nacionalismo y derechos indígenas, no materialismo dialéctico ni marxismo.

Cambio radical. América latina cambió radicalmente desde la era del Che. Las guerras civiles y dictaduras militares que oprimieron la región en el pasado terminaron, dando paso a un cambio democrático que transforma la revolución armada en algo redundante. “En las décadas de los 60, 70, los pueblos con mucha razón levantaban las armas para cambiar un sistema, un modelo, en busca de justicia e igualdad”, dijo el presidente boliviano Morales, al ser interrogado sobre la herencia de Guevara. “Ahora estamos en otros tiempos”.

Morales, el primer presidente indígena de Bolivia elegido democráticamente, tiene un retrato del Che hecho con hojas de coca en las paredes de su despacho presidencial y habla del líder guerrillero con suma admiración.

“El Che, después de 40 años, sigue siendo el símbolo de la liberación, el símbolo de la soberanía, la dignidad y sobretodo de justicia e igualdad”, dijo el mandatario, que tiene previsto participar este fin de semana en un homenaje al guerrillero en la remota región de Bolivia donde fue capturado y ejecutado por soldados apoyados por Estados Unidos. Sin embargo, las reverencias al Che están, quizás, perdiendo fuerza.

¿Asesino a sangre fría? Una nueva biografía, “The Hidden Face of Che” (“La cara oculta del Che”), de Jacobo Machover, describe al che Guevara como un hombre capaz de matar a sangre fría que presidió en Cuba una “comisión de purificación” tras el triunfo de la revolución de Fidel Castro en 1959.

Veja, la revista más leída de Brasil, publicó este mes un reportaje crítico sobre el culto guerrillero a Guevara, titulado “Che: La farsa del héroe”.

Revolución bolivariana. En Venezuela, el presidente Chávez elogia a Guevara pero ha inspirado su propia revolución socialista en el héroe de la independencia del siglo XIX, Simón Bolívar, no en el Che.

El presidente ecuatoriano cantó en público tributos al Che, pero asegura que su gobierno está concentrado en los problemas del presente, no en las luchas de la década del 60. “Yo creo que fue uno de los más grandes latinoamericanos de la historia”, dijo Correa. “Esto es el socialismo del siglo XXI. No creemos en la lucha de clases ni en el materialismo dialéctico. Creemos que se puede dar el cambio profundo, radical, socialista, utilizando las estructuras actuales, los medios democráticos”, añadió.

Las guerrillas latinoamericanas renunciaron en los últimos años a la lucha armada. Sólo en Colombia continúan siendo una fuerza poderosa.
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Che Guevara junto a Fidel Castro, tras el triunfo de la revolución de 1959.

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