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 jueves, 18 de mayo de 2006  
La ingrata secuela de las listas mundialistas
Desde el Mundial de Argentina hasta aquí siempre hubo discusiones y reproches

Todas las listas dejan secuelas. Generan especulaciones, aceptaciones, rechazos y hasta discusiones que trascienden los tiempos. ¿O acaso aún no se cuestiona la exclusión de Maradona para el Mundial 78? La incorporación de Olguín como marcador de punta en detrimento de Pernía...

Cuatro años más tarde la cuestión fue la aparente condescendencia y/o agradecimiento del mismo César para con algunos de los campeones del mundo, en este caso agudizada por un pobre 11er. lugar en España, donde la selección debía defender el título que había ganado en el Monumental.

En el 86 (Carlos Bilardo), la gran actuación de Héctor Enrique y la obtención del título sofocaron el escándalo que generó la convocatoria casi en la escalerilla del avión del mediocampista de River y la resistencia despiadada a la incorporación de Oscar Alfredo Garré.

La lista del 90 (Bilardo) trajo mucha más tela para cortar, pero la ausencia de Ramón Díaz por disidencias con Maradona, el no a Alberto Márcico y la prueba infructuosa para recuperar a Valdano fueron las banderas de una nómina muy discutida.

En el 94 (Alfio Basile) no hubo mucho barullo. Es que el regreso de Diego al fútbol tapó todo, hasta el 0-5 en el Monumental frente a Colombia que estuvo a punto de dejar a la selección afuera de Estados Unidos.

En el 98 (Daniel Passarella) la cuestión fue la masiva convocatoria de futbolistas de River y la muy promocionada y estrecha vinculación del cuerpo técnico con un grupo empresario comandado por Gustavo Mascardi. Allí, las ausencias de Fernando Redondo y Claudio Caniggia fueron el gran escándalo y el pelo largo la excusa perfecta.

En 2002 (Marcelo Bielsa) todo pareció ir sobre ruedas. Es que los grandes resultados previos a la competencia opacaron la ausencia de Juan Román Riquelme, quien sólo fue tenido en cuenta escasamente antes y después de la Copa del Mundo. A Bielsa no se le perdona la supuesta mala preparación física de muchos pesos pesado que llegaron a Corea al límite de sus posibilidades.

En 2006 (José Pekerman) una nueva lista parió la enésima polémica, que seguramente tendrá continuidad en 2010. De Alemania 74 hacia atrás la presión de los medios y la difusión masiva aún no funcionaban como variable de ajuste.
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Pese a la expectativa, Pekerman no dio mayores explicaciones sobre la nómina.

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