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 viernes, 10 de septiembre de 2004

Un oscuro e increíble despojo de 15 mil pesos
El comprador de un auto alegó que le robaron a mano armada. En una escribanía dicen que sufrió una estafa

Claudio Jesús Escobar fue víctima de un despojo de 15 mil pesos, pero sobre el modo en que se produjo hay explicaciones dispares. Siguiendo el texto de la denuncia, la policía indica que sufrió un robo a mano armada al cerrarse la venta de un auto. Quienes debieron certificar la operación señalaron que cayó en una estafa increíble. Al menos eso es lo que refirió el damnificado en la escribanía que intervino en la transacción, que finalmente no se concretó.

Una fuente policial señaló que, cerca de las 17 del viernes, Escobar, de 29 años, se presentó en una escribanía del microcentro. Junto a él llegó un hombre que dijo llamarse Abel Montes acompañado de otra persona. Escobar y Montes debían certificar un boleto de compraventa que ya habían acordado y confeccionado. Montes le vendería a Escobar un BMW 321 modelo 99 valuado en 32.000 mil pesos y a cambio recibiría un Peugeot 504 y 15 mil pesos. "El valor que fijaron para el BMW era muy barato. Ese auto en el mercado vale el doble", confió uno de los notarios del bufé.

En la escribanía los hombres fueron atendidos por un empleado. Montes exhibió una cédula federal para acreditar su identidad. "Mi secretario realizó el trámite de rigor. Observó el documento y le miró la cara", explicó uno de los responsables del bufé.

El paso siguiente fue certificar la firma del presunto vendedor en el "formulario ocho" -documento que exige el Registro de la Propiedad Automotor- y el boleto de compraventa. Cuando le tocó el turno, Escobar postergó el trámite y, por lo tanto, al parecer, no mostró su DNI. "Dijo que quería poner el auto a nombre de su mujer", contó la fuente consultada.

A partir de aquí, en el trámite del acta notarial necesariamente debía intervenir el escribano. Pero como estaba ocupado, los tres hombres acordaron regresar en un rato. Escobar, Montes y el hombre que acompañaba a éste fueron a un bar del centro.

Lo que ocurrió allí, según admitió el propio escribano, parece carente de toda lógica: uno de los embaucadores le dijo a Escobar: "Dame la plata que nosotros vamos a la escribanía a buscar los papeles y después volvemos". Escobar (que conocía a su interlocutor de una concesionaria de autos importados, donde éste había sido empleado) le cedió el dinero. Los hombres se marcharon. Uno de ellos dejó su saco en una de las sillas del bar como indicando que retornaría. Nunca fueron al bufé y desaparecieron con el efectivo.

A las 18.55 del viernes, Escobar volvió a la escribanía de Paraguay al 600 y, apenas cruzó la puerta, exclamó desesperado: "Me estafaron. Me dejaron de seña en un bar".

Sin embargo, en la denuncia que presentó en la seccional 3ª, Escobar dejó asentado que fue víctima de un robo a mano armada. Según la presentación, después de pactar la operación en la escribanía, los tres hombres fueron hasta una cochera para que Escobar viera el BMW que planeaba comprar. Cuando estaban a punto de llegar, según un vocero policial, el vendedor lo encañonó con un arma y le robó el dinero.

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