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 sábado, 22 de noviembre de 2003

La poesía y la mística de dos locos de Buenos Aires que cantan lo suyo
Alejandro del Prado y Marcelo Boccanera tocan hoy, a las 23, en el Olimpo
Los músicos rescatan la fuerza de la canción popular como vínculo de comunicación con la gente

Pedro Squillaci / La Capital

Alejandro del Prado es uno de esos personajes que dio la música popular, allá por los 70 y los 80, y que se coló muy profundamente en los corazones de quienes hoy peinan canas. Temas como "Aquella murguita de Villa Real", "Dejo constancia" o "Los locos de Buenos Aires" volverán a sonar hoy, a las 23, en Bar Olimpo (Corrientes y Mendoza), en el número central de una noche que arrancará con Marcelo Boccanera, quien llega para presentar su disco "Ultimo momento". "Voy a tocar los temas que me pidan", comentó Del Prado a La Capital y envió un elogio que en su boca suena muy lejos de cualquier lugar común: "Rosario es el mejor auditorio del mundo".

La historia de Boccanera y de Del Prado está íntimamente ligada, por esas cosas de la vida, un poco por casualidad y mucho más por causalidad. "A lo mejor Alejandro se enoja cuando lea esto, pero yo era muy pibe cuando él venía a mi casa con un montón de músicos y poetas, entre los que estaba mi hermano Jorge", dijo Marcelo. "Yo tendría 13 o 14 años cuando empecé a ir a los ensayos de Saloma, y me convertí en un fanático de esa banda que musicalizaba algunos textos de Jorge", agregó.

Saloma era una banda de culto, fundada allá por el 77, integrada por Del Prado, Alejandro Santos, Daniel Binelli y Osvaldo Avena, nada menos. El grupo sacó un solo disco "Canciones de Buenos Aires", en el que sobrevolaba el tango, la milonga y que brilla por los buenos arreglos corales y la estética desprejuiciada de la época. Aún se recuerda la melodía de "Salud a la cofradía", con letra de Raúl González Tuñón, en un tema que todavía está sonando en alguna guitarreada.

"Después de la separación de Saloma me fui a México y saqué «Dejo constancia» donde grabé «Qué cazador», con Silvio Rodríguez. Ahora a la distancia veo que fue muy jugado todo eso, porque cuando volví al país cantaba esas canciones en plena dictadura y no me importaba nada", recordó Del Prado en diálogo con este diario.

Con larga melena y unas cejas enormes, Del Prado hizo punta en una mixtura musical de tango, rock, murga y milonga trabajando un estilo muy personal del que se nutrieron bandas convocantes de la actualidad como Bersuit Vergarabat y Los Piojos. "En un momento compartí escenarios con ellos y siempre me elogiaban mi laburo", confesó el músico.

Del Prado tiene un feeling muy especial con Rosario. "Mi papá Calé (el humorista y dibujante) se crió en Rosario y mis abuelos paternos todavía viven en esa ciudad. Por eso siempre digo que Rosario es el mejor auditorio del mundo y me hace bien saber que todavía hay gente que tiene presente mis canciones", afirmó el artista con una humildad que ni tienen por asomo muchos que recién están dando sus primeros pasos en el metier de la música.

"Voy a ir solo con mi querida guitarra, llevo un repertorio con temas de todas mis épocas y voy a presentar una serie de canciones nuevas. Aunque básicamente voy a tocar lo que me pida la gente. Mis canciones soy yo, y no reniego en revivirlas porque las quiero mucho. No hay ninguna canción de la que me arrepienta", remarcó.

El cantante y compositor no reniega de incursionar en diversos estilos. "Me meto con todo porque con músicas distintas uno vuelca sentimientos diferentes. La balada es más dulce, la murga te permite zafar y el tango es triste. Y a todos los géneros me encanta tocarlos solo con mi guitarra Ovation de cuerdas de acero. Enfrentarme en soledad frente a la gente me da mayor libertad, me siento seguro", indicó Del Prado.

Boccanera será el encargado de abrir el show de esta noche. Y tiene con qué. Su repertorio aborda la canción popular, con baladas cargadas de contenido y ritmos centroamericanos. "Voy solo con mi guitarra -adelantó-, con temas de ahora, de otros tiempos y con dos versiones de canciones muy conocidas como el tango «La última curda», y «Romance de curro el palmo»".

"Veo un regreso a la canción", destacó Boccanera, quien en su larga trayectoria compartió escenarios con León Gieco, Santiago Feliú, Víctor Heredia, la murga Falta y Resto, y Silvio Rodríguez, junto al que grabó el tema más conocido de su autoría "Del cielo a los andenes".

"No creo que la música popular esté contaminada, ya que a través del tiempo logró escapar de algunos virus y se mantiene viva", indicó el músico que vivió en México durante los 80 y trabajó intensamente durante más de una década en Centroamérica, lo que explica la cantidad de músicos de Cuba, Nicaragua y Costa Rica que participaron en su nuevo disco "Ultimo momento".

"A Rosario voy a llevar canciones con olor a Buenos Aires, con esa ventaja que da cantar solo. Toqué mucho tiempo con mi banda pero hice un largo camino con mi guitarra. La canción queda más al desnudo y se logra una comunicación más fresca e intimista con la gente, que se compenetra mejor con las letras y lo disfruta más", consideró.

Del Prado y Boccanera llegarán con toda la magia que inspiran sus canciones. Esas que nacieron allá lejos y hace tiempo y hoy mantienen una vigencia inquebrantable. Con la mística de los pelos largos y la fuerza de una poesía tan brillante como comprometida. Lejos de las radios, pero cerca de la gente.

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Del Prado y Boccanera mezclan géneros.

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