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 domingo, 24 de diciembre de 2006  
Un anecdotario

En sus últimos años, Adolfo Trumper trabajó en un "Anecdotario" que quedó inédito. Según cuenta la escritora Beatriz Vignoli, "son textos sobre episodios de su vida muy personales, que empezó a escribir a partir de que enviudó".

Trumper "escribió esas anécdotas en principio como para no olvidarlas y después le propuse que hiciéramos una clínica de obra para reescribirlas; así, de cada anécdota armó un relato, y como introducción agregó un texto sobre lo que significaba para él, desde el punto de vista ético, su profesión de abogado".

El único suceso público que incluye el anecdotario es el atentado que sufrió junto con Kehoe. "Si bien él no estaba conforme con el relato -sigue Vignoli- le había encontrado una vuelta de humor negro y un enganche con el mundo de los demás relatos". Tomó un episodio ocurrido en un viaje. "Cuando va con su esposa (Minina Rodríguez Araya) a Moscú, visitan un museo donde ven un saco de Lenin con agujeros de bala y él le dice a ella: «mirá Minina, y vos que me zurciste el saco». Ese lado cómico, tierno, es el tono de los demás relatos. y es un logro literario que le haya encontrado esa vuelta".
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