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 miércoles, 07 de abril de 2004

El alzamiento shiíta no cede en el sur y los sunitas se sumaron en el centro del país
Irak sigue en estado de guerra
Hubo nuevos choques en varias ciudades. El número de muertos trepó a 120 iraquíes y 30 soldados

Nayaf/Falluja. - Media docena de ciudades iraquíes, entre ellas Bagdad, continuaron ayer siendo escenario de choques armados entre milicianos y tropas de la coalición encabezada por EEUU. Solamente en Basora, la mayor ciudad shiíta y la segunda del país, se logró un alto el fuego. Falluja, Ramadi -donde anoche murieron 12 marines-, Nassiriya, Kut, Amara y Bagdad son los focos de mayor actividad. Desde que el domingo se inició la revuelta liderada por el líder shiíta Moqtada al Sadr, han muerto al menos 120 iraquíes y 30 soldados, principalmente estadounidenses.

Sólo en Bagdad murieron desde el domingo por la noche unos 60 iraquíes, además de 8 soldados estadounidenses.

Washington volvió a asegurar que arrestará a Al Sadr, quien pasó de refugiarse en una mezquita en la ciudad de Kufa a la vecina ciudad santa de Nayaf. Sobre él pesa una orden de captura por el crimen de un clérigo shiíta moderado, asesinado el 10 de abril del año pasado cuando retornó del exilio a Nayaf. El segundo al mando en el grupo de Sadr fue detenido por este motivo, lo que desató la ola de violencia.

Combates con las fuerzas italianas en la ciudad de Nassiriya, al sudeste de Bagdad, dejaron alrededor de 15 iraquíes muertos. Doce carabineros italianos fueron heridos, un chofer búlgaro murió y se reanudaron los combates ayer por la noche, tras un alto el fuego de dos horas de las milicias de Al Sadr, con la que pretendían permitir a los soldados italianos abandonar la ciudad.

En contraste, en Basora, la gran ciudad shiíta del sur y segunda urbe del país, se alcanzó un acuerdo entre la coalición y los partidarios de Moqtada al Sadr por el que se hizo pasar la ciudad bajo control de la policía iraquí. Un periodista de AFP comprobó que la policía patrullaba y no se veía ningún miliciano armado.

En el pueblo de Kut, en el sur de Irak, los enfrentamientos causaron la muerte de un soldado ucraniano y heridas a otros cinco. En Amara, región bajo control británico, se registraron al menos 15 muertos desde el domingo. Además, ayer el ejército estadounidense dijo que otros tres soldados estadounidenses murieron en áreas shiítas de Bagdad, sumándose a los 8 fallecidos el domingo a la noche. "Esta insurrección muestra que el pueblo iraquí no está satisfecho con la ocupación y que no aceptará la opresión", afirmó en una declaración escrita Al Sadr, que uno de sus asesores leyó en conferencia de prensa en Nayaf, ciudad sagrada de los shiítas.

Pero el frente sunita también sufrió una brusca escalada. Anoche se confirmaba en Washington que al menos 12 marines habían muerto en la ciudad de Ramadi, cuando un centenar de milicianos atacó la sede de gobierno. Por lo menos 20 marines resultaron heridos. Las bajas del otro bando eran "muy altas", según Washington.


El cerco de Falluja
Ayer se reportaron también fuertes combates durante la conquista de las ciudad sunita de Falluja, al oeste de Bagdad, donde los marines montaron una amplia operación para terminar con los guerrilleros. Los residentes dijeron que en toda Falluja se podían oír los disparos y las explosiones. Una brigada de marines cercó la ciudad el domingo, y de inmediato comenzó un duro combate de guerrilla urbana. Los comandantes en el lugar explicaron que, en lugar de entrar con sus vehículos, ingresan a pie en pelotones de 10 a 13 hombres, quienes combaten con milicianos que se ubican en los techos de las viviendas y en las esquinas. También lanzan cohetes y morteros hacia el cerco exterior de los norteamericanos.

Los marines dicen que están decididos a no lanzar ofensivas de gran escala ni a usar artillería, y que seguirán con la lucha de infantería. Esta es apoyada con helicópteros artillados y aviones cañoneros. Un capitán dijo que tienen la orden estricta de no causar bajas civiles. "Esto no es una vendetta (por el linchamiento la semana pasada de cuatro civiles norteamericanos). Solamente queremos hacer vivible la ciudad para su gente", agregó otro oficial.

Los marines cuentan de haber encontrado a extranjeros entre los combatientes. El número de bajas que han causado es difícil de estimar porque los milicianos retiran los cuerpos de los caídos. Un regimiento tomó control durante la mañana de la región industrial de Falluja, una ciudad de 300 mil habitantes mientras otra unidad operaba desde el norte.

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Festejos sobre un Land Rover del ejército británico.

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