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 sábado, 02 de diciembre de 2006  
Continuidad. Obreros, sindicalistas y vecinos festejaron que la operación se hizo con industriales del rubro
Vendieron la fábrica de acoplados La Helvética
La compró un empresario rosarino del sector que hizo una importante oferta y garantizó que seguirá creciendo

Walter Gasparetti / La Capital

Cañada de Gómez.- El empresario rosarino Raúl Corna compró ayer, en el marco de una venta judicial por quiebra, las centenarias instalaciones y los bienes muebles de la fábrica de acoplados La Helvética tras efectuar una importante oferta en el proceso licitatorio a cargo de la jueza María Laura Aguaya. La operación fue cerrada tras un arduo proceso de negociación que se llevó a cabo en el Juzgado en lo Civil, Comercial y Laboral de Distrito Judicial Nº 6 y que incluyó a otros nueve oferentes.

El proceso fue seguido de cerca por los algo más de ochenta trabajadores que hoy dependen de esa fuente laboral y cerca de doscientos vecinos y dirigentes gremiales de otras organizaciones sindicales. Los manifestantes montaron una guardia para reclamar a la titular del juzgado que "entregue la fábrica a industriales que pretendan producir y no a operadores inmobiliarios para un eventual desguace de las instalaciones".

Corna, actual dueño de la firma Delaway, con asiento en Rosario, es quien actualmente posee la titularidad de la marca "H" y fabrica los acoplados Helvética en las mismas instalaciones que hoy alquila. Al término de la negociación, el industrial visiblemente emocionado opinó que el juzgado valoró su propuesta de "continuidad laboral".

"El precio fue subido por empresas que pretendían un negocio inmobiliario, lo que nos obligó a un esfuerzo económico importante. No quiero prometer nada por el momento pero puedo decir que vamos a continuar manteniendo la fuente laboral que dentro de nuestras posibilidades seguirá creciendo", consignó el empresario.

Acotó además que cumplirá con lo prometido, que es dar seguridad laboral a los obreros. También está en sus planes ampliar las instalaciones en el parque industrial ubicado en el cruce de las rutas 9 y 91, pero al respecto dijo que "la cifra que tuve que comprometer fue muy alta por lo que en este momento no estoy en condiciones de hacer anuncios".

"Estimo que van a cambiar los tiempos, pero si el país acompaña como hasta ahora trataremos de cumplir los objetivos que nos habíamos fijado. No quise poner en riesgo la continuidad de la fuente de trabajo", resaltó Corna, tras deducir que el resto de los oferentes "no eran industriales porque no había proyectos de producción".

La venta judicial con mejoramiento de ofertas tenía una base de 1.200.000 pesos. Estaban en juego en el proceso licitatorio el terreno ubicado en Centenario y Pellegrini, con algo más de 21 mil metros cubiertos y los equipos de fabricación, maquinarias y rodados de la empresa fundada en 1904.

Apenas se supo la noticia de que Corna había ganado la licitación los obreros festejaron en la parte externa del edificio. Con bombos y pancartas acompañaron al industrial rosarino con quien mantienen una relación de "respeto" desde que se hizo cargo de las instalaciones, según dijeron a los medios de prensa.

"Ganamos esta pulseada y por suerte podemos decir que el lunes ingresaremos a hacer lo que sabemos. De haber caído en las garras de los especuladores, Cañada de Gómez se habría quedado sin una de sus fábricas emblemáticas", señalaron los obreros a LaCapital.

El Movimiento Obrero Regional también se hizo presente en la manifestación. A través de un comunicado dijeron que "los pobladores de esta ciudad no podían permitir que cerrara otra de las empresas que atravesaron una idéntica situación en la década del 90 por la nefasta política neoliberal".

"No sólo es responsabilidad de los trabajadores la defensa de las fuentes de trabajo sino de toda la comunidad que hoy debe estar a la altura de las circunstancias y no permitir que intereses foráneos sepulten la esperanza y la dignidad de los obreros", acotaron.

Se sumaron al festejo, vecinos y autoridades locales, además de otros sindicalistas que se solidarizaron con la causa. Los delegados de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) también celebraron que la fábrica siga en actividad. "Quizás la empresa llegue a tener más de quinientos obreros como tuvo en épocas doradas", se esperanzaron en la entidad gremial.

La Helvética se fundó en el año 1904. En sus inicios fue básicamente productora de elementos metalúrgicos para equipamiento del hogar y la construcción. La concentración del potencial industrial en el transporte, se dio en un momento de crecimiento general del país y la necesidad de integración económica de sus regiones.

La empresa fue iniciada por Abel Romegialli, un inmigrante suizo, en un terreno de 20 por 54 metros ubicado en la calle Necochea, entre Quintana y Pellegrini. Los problemas en la empresa se suscitaron en la década del 90 a causa de la importación de acoplados desde Brasil, según argumentaron los anteriores directivos.
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Unos 80 trabajadores avalaron el criterio del juzgado.



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