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 miércoles, 12 de octubre de 2005  
Fifa: el fantasma del caso Bosman
Un nuevo pedido de resarcimiento en la Justicia ordinaria podría poener en jaque los reglamentos de la entidad internacional

El fantasma de un nuevo caso Bosman recorre Europa, y podría corporizarse a las puertas del Mundial de Alemania 2006, complicando al máximo torneo del fútbol universal. Charleroi es un modesto club de la primera división del fútbol belga. La temporada pasada tuvo posibilidades de clasificarse para la Liga de Campeones europea, y, para alimentar sus esperanzas, la dirección del club intentó evitar que la estrella del equipo, el marroquí Abdelmajid Oulmers, participara en un partido de su selección contra Burkina Faso. Pero el mediocampista de 26 años tuvo que presentarse con su país, según el reglamento de la Federación Internacional de Fútbol Asociado (Fifa).

Sufrió una rotura de ligamentos en una rodilla en aquel partido, no pudo jugar durante siete meses y Charleroi se quedó afuera de la máxima competición europea a nivel de clubes.

Como consecuencia, el conjunto belga demandó a la Fifa por daños y perjuicios. El proceso, ante el tribunal comercial de la ciudad industrial belga de Charleroi, podría sacudir los cimientos del mundo del fútbol como ya lo hiciera hace apenas diez años el caso Bosman.

Los expertos asumen que se llegará hasta el Tribunal Europeo de Justicia, con sede en Luxemburgo. Si esa instancia se pronuncia a favor de Charleroi, desarmaría el sistema de fútbol de selecciones de la Fifa.

Y si eso sucede, probablemente sería poco antes del Mundial de Alemania 2006, porque los observadores esperan que haya sentencia en mayo. El caso gira en torno a si los clubes profesionales deben seguir cediendo por obligación a sus jugadores para partidos con sus selecciones sin tener derecho a compensación.

Por ejemplo, el Real Madrid tuvo que lamentar durante un mes la ausencia de su estrella Zinedine Zidane, que se lesionó el 7 de septiembre, jugando con Francia un partido frente a Irlanda por las eliminatorias europeas de clasificación al Mundial 2006. Para los madrileños, el costo de esa baja fue de dos millones de euros (unos 2,4 millones de dólares), ya que Zizou les cuesta 70.000 euros (unos 85.000 dólares) diarios.

El "G-14", que agrupa a los principales clubes europeos, apoya la demanda de Charleroi contra la Fifa. La acusación está representada por el abogado Jean Louis Dupont, que ya causó una "revolución" del mercado de fichajes con el caso Bosman, que diluyó las fronteras del fútbol europeo.

"En nuestra opinión, la Fifa abusa de su posición de dominio del mercado", apuntó el jurista: "Esto es una violación de la legislación de competencia de la UE".

Dupont agregó que la Fifa hace un doble juego: por un lado fija las normas del mercado, y por otro funciona a su vez como una empresa en el negocio del fútbol.

"Los clubes saben que el Mundial genera ingresos de 2.500 millones de euros (unos 3.000 millones de dólares)", declaró el abogado al diario deportivo español "As".

"Disponen de manera gratuita del factor más importante, es decir, los jugadores. En caso de una lesión nunca sufren un perjuicio". La Fifa guarda silencio por el momento, porque no se quiere pronunciar sobre un proceso en curso. Sin embargo, sí pidió a la federación belga que sancione a Charleroi por haber presentado una demanda ante un tribunal ordinario.

Algunas federaciones ya pagan a los clubes por ceder a los jugadores internacionales.

La Federación Alemana de Fútbol (DFB) paga a los equipos de la Bundesliga 6.000 euros (unos 7.250 dólares) por futbolista y por partido. ¿Pero podría pagar por ejemplo una federación pobre como la de Camerún por contar con una estrella como el jugador del Barcelona Samuel Eto'o? "No pedimos que los clubes reciban dinero por cada vez que ceden a un jugador", aseguró el gerente del G-14, Thomas Kurth, al diario español "El País", y agregó: "Sólo queremos una parte de los ingresos de las grandes competiciones. Todavía habría que hablar del porcentaje". (DPA)
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