Año CXXXVII Nº 48578
La Ciudad
Opinión
Política
Información Gral
El Mundo
La Región
Policiales
Cartas de lectores


suplementos
Ovación
Turismo
Mujer
Economía
Escenario
Señales


suplementos
ediciones anteriores
Educación 20/11
Campo 20/11
Salud 17/11
Autos 17/11

contacto
servicios
Institucional

 domingo, 21 de noviembre de 2004  
Mercados
El Merval, sin resto para subir

Salvador Di Stéfano

Los mercados accionarios descontaron todas las noticias positivas que estaban por aparecer y se aprestan a una toma de ganancias, el índice Merval no pudo asaltar su objetivo de los 1.300 puntos y ahora con el vencimiento de futuros y opciones de diciembre no cuenta con el volumen necesario para ir en busca de metas más ambiciosas. Los títulos públicos desaceleraron su suba ante el temor cada vez más palpable de una suba de tasas de interés de corto plazo.

El dólar en el mundo se sigue devaluando contra todas las monedas y nuestro país no quedó al margen del arbitraje natural. El peso se revalúa con objetivo en la zona de 2,90-2,92 y el Banco Central República Argentina (BCRA) aprovecha esta coyuntura para llenar sus alforjas de dólares. Mientras tanto la deuda comienza a ser noticia con algunos trascendidos que harían más atractiva la propuesta.

La reestructuración de la deuda pública es una verdadera incógnita, el gobierno se aprestaba a realizar su presentación el viernes último y lo postergó una semana. El ministro, para calmar ansiedades, publicó una nota de opinión que deja más dudas que certezas. La mayoría de los analistas especulan como serán los bonos y conviene tener en cuenta algunos puntos de cómo sería la propuesta.

Habría un planteo especial para inversores minoristas pero aún no se definió quienes son los minoristas, respecto al monto de su tenencia podría rondar entre u$s 50.000 y u$s 70.000.

También tendrían una mejora aquellos que sean tenedores originales de títulos públicos antes de declarada la cesación de pagos, aunque aún no se especificó cual sería el beneficio.

Evidentemente, se trabaja para otorgarle bonos par a los inversores minoristas o tenedores originales, esto sería un bono sin quita y con capitalización de los intereses corridos en los años 2002 y 2003, lo cual implica que a un bono con un valor nominal de u$s 100 se le suman u$s 20 de intereses corridos que se capitalizan, para integrar un nuevo título que valdría u$s 120 de valor nominal y pagaría un interés anual de 1,5%. El primer pago lo recibiría al momento del canje.

Al resto de los inversores que no serían tratados como minoristas o tenedores originales, el gobierno los denomina fondos buitres porque adquirieron títulos después de declarada la cesación de pagos y recibirían un bono con descuento que partiría de un valor nominal de u$s120 como el par y se le aplicaría una quita nominal del 66%.

Para los tenedores de Bontes que fueron pesificados a pesos a un valor de 1,40 más CER se les permitiría optar por bonos par o con descuento en dólares, con lo cual se verían beneficiados para seguir con sus ahorros en dólares, en algunos casos sin quita y en otros con descuento. Los plazos de los nuevos títulos son muy largos, entre 30 y 35 años.

Con el apoyo de los inversores minoristas, AFJP y bancos locales, el gobierno llegará a una aceptación del 60% que no lo permitirá mostrarla como un fracaso pero tampoco le abrirá las puertas al mercado de capitales.

En cuanto al índice Merval, lo mejor del año 2004 se vio hace unos días atrás cuando el mercado marcó los 1.325 puntos y no apareció el combustible para ir en busca de los 1.500, que quedaron para otra oportunidad. Ahora sobrevendrá una lógica toma de ganancias en el marco del vencimiento del mercado de futuros y opciones que opera el próximo 17 de diciembre. Los nuevos máximos quedan para el año 2005.

El dólar seguirá devaluándose contra el resto de las monedas del mundo y en particular en nuestro país el peso se ubicará en una relación cercana a 2,90 contra el dólar. El BCRA aprovecha y acumula reservas, hoy trepan a los 19.000 millones de dólares, sin contar los 3.000 millones de dólares que estarían estacionados en el Banco Nación y que pertenecen al gobierno nacional, adquiridos con superávit fiscal.

Esto le da mucho margen de maniobra para renegociar la deuda y con el FMI, lo lamentable es que se utilice para fortalecer una economía cerrada al mundo y no una apertura que permita nuevas inversiones, más trabajo y prosperidad.
enviar nota por e-mail
contacto
buscador

  La Capital Copyright 2003 | Todos los derechos reservados