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 sábado, 20 de septiembre de 2003

Fortalezas y debilidades

Jorge Latuf, asesor de Aacrea, analizó en la primera jornada del congreso nacional "Cómo ganar más con el negocio de la carne", distintos aspectos relacionados con esta actividad. Recalcó que "el peligro real o amenaza para este negocio es que se modifiquen los hábitos de consumo de manera tal que se vea seriamente afectada la demanda de productos derivados del vacuno. La oportunidad, en tanto, está en que se difunda y concientice a los consumidores de las ventajas de nuestros sistemas de producción, tan diferentes a los de otros países, en cuanto a calidad y sanidad".

Latuf especificó que "desde el punto de vista biológico, la cría de vacunos es menos eficiente que otras en la captación de la energía que llega al sistema, el proceso de transformación de la energía solar en forrajes y estos en producto animal presenta muchas etapas y, en cada una de ellas, se producen pérdidas".

"En principio, esto es una debilidad del sistema pero compensada por la fortaleza que representa el hecho de transformar en proteínas de alta calidad recursos forrajeros de baja calidad, no aptos para otras producciones", mencionó el especialista.

Aseguró que este panorama "ya nos define aquellos lugares donde la cría no tiene competencia, ni la invernada ni la agricultura son capaces de producir en estos ambientes, de manera igualmente eficiente. La manera en que los vientres definen su producción, y su adaptación a la recirculación de reservas corporales sin afectar los resultados productivos y económicos, le confieren la fortaleza de poder adecuar la demanda a la oferta cíclica de nutrientes, concentrados mayoritariamente en la primavera, lo que no se puede manejar en otros sistemas sin afectar el resultado comercial, ya que el hacerlo tiene un costo económico".

En referencia a aspectos negativos que atentan contra esta actividad, Latuf mencionó que "la debilidad es que, si se falla en esos momentos tan críticos, se pierde un ciclo completo".

"También genera una amenaza para la actividad el que ocupe regiones de recursos naturales que, sin un manejo adecuado, pueden ser degradados de manera irreversible".

Como debilidad, se refirió a que "desde el punto de vista de su inserción en la cadena de valor de la carne, la cría, como iniciadora del proceso, es proveedora de otra actividad intermedia, el consumidor de carne está abastecido por otro eslabón de la cadena y sus demandas llegan interpretadas por sus actores". En virtud de la lentitud de los procesos la capacidad de adaptación a los cambios en la demanda se mide en años. "Pero mientras exista consumo de carne deberá existir la cría, lo cual representa una fortaleza", enfatizó. Se refirió además a los principales requerimientos de esta actividad para lograr máxima eficiencia: "La complejidad de los procesos involucrados requiere personal capacitado, muchas de las ineficiencias del sistema se amplifican por cuestiones de manejo ".

Como proceso productivo, se puede considerar una fortaleza la baja dependencia de aportes externos del sistema, ya que prácticamente se autoabastece, pero la debilidad se manifiesta en el bajo nivel de inversión en investigación que existe ya que "no resulta atractivo a quienes generan tecnologías apropiables (insumos) y esto la distancia cada vez mas de las otras actividades del sector", concluyó Latuf.

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