Año CXXXVII Nº 49333
La Ciudad
Política
Información Gral
El Mundo
Opinión
La Región
Policiales
Cartas de lectores



suplementos
Ovación
Señales
Economía
Escenario
Mujer
Turismo


suplementos
ediciones anteriores
Turismo 17/12
Mujer 17/12
Economía 17/12
Señales 17/12
Educación 16/12
Estilo 16/12
Salud 13/12
Autos 30/11
Página Solidaria 29/11
Chicos pero grandes 11/11

contacto
servicios
Institucional



 domingo, 24 de diciembre de 2006  
Cómo gastaron la plata los ladrones de cofres del banco Río de Acassuso
Adquirieron vehículos, inmuebles y un negocio en una galería. El jueves pidieron juicio oral para cinco de ellos

Buenos Aires.- Una cupé de 40 mil dólares, un departamento en el barrio porteño de Parque Chacabuco, televisores de plasma y un local de venta de celulares en el microcentro porteño son algunos de los bienes que adquirieron los cinco boqueteros procesados por el robo al Banco Río de Acassuso luego del asalto, según la acusación de los fiscales.

El requerimiento de juicio presentado el jueves pasado por los fiscales del caso detalla una serie de gastos realizados luego del 13 de enero de este año, día del asalto, por los cinco imputados.

El equipo de fiscales de San Isidro integrado por Jorge Ariel Apolo, Eduardo Vaiani, Duilio Cámpora y Fabián Brahim, no tiene dudas de que todas esas compras hechas por los imputados fueron realizadas con parte de los ocho millones de dólares que, oficialmente según el expediente, se llevaron del banco.

El líder de la banda, Luis Mario Vitette Sellanes, alias "Marito" o "el hombre de traje gris" por la vestimenta que le atribuyen haber lucido en el asalto, se compró en Montevideo una cupé Hyundai que pagó con 39.900 dólares en efectivo.

"Es una Ferrari en miniatura, negra, bien de chorro", dijo sin escatimar prejuicio uno de los investigadores al describir ese vehículo. Si bien se dijo que tenía cajas de seguridad en Uruguay, lo cierto es que no las detectaron y que en ninguna de las propiedades que frecuentaba le secuestraron ni un sólo dólar.

En el caso de Rubén Alberto de la Torre, alias "Beto" o "el falso médico" por ser identificado como el ladrón que vestía guardapolvo, fue detenido con un vehículo 0 kilómetro. De la Torre también optó por la marca Hyundai, pero en vez de una cupé, una camioneta modelo Galloper, adquirida tres días después del robo.


El departamento
Pero se detectó incluso que el 10 de febrero, De la Torre compró una propiedad que pagó 40 mil dólares en Beauchef 1777, del barrio porteño de Parque Chacabuco. Al ser detenido en Wilde y en el allanamiento realizado en su casa de Portela 56 de Capital Federal fue donde más dinero se recuperó: un paquete con 78.900 pesos, otro con 14.450 euros, otro con 60.550 dólares y una mochila con 678.850 dólares. Además, en la calle fueron interceptados un sobrino con la mujer, cuando huían con un bolso con otros 160 mil dólares.

Y en una caja de seguridad del Banco Provincia, sucursal Plaza Miserere, a nombre de su hijo Gastón de la Torre -aún no detenido por el caso pese a que los fiscales lo imputaron-, se hallaron otros 1.470 euros, 55.728 dólares y 36.165 pesos, según el requerimiento.

En el caso del "ingeniero" Sebastián García Bolster, según los fiscales, se compró una camioneta Toyota Corolla en 20 mil pesos y reanudó obras en un chalet que estaba construyendo. Además, en la casa de Villa Gesell donde lo detuvieron secuestraron 20 mil pesos, en su casa de San Isidro otros 21 mil y en freezer de la casa de su padre, unos dos mil dólares.

Según lo declarado por dos amigos, a uno le entregó 67 mil dólares para que los invierta en el exterior y a otro le dio 59.900 para que los guarde en su caja de seguridad.

Respecto de "El Gordo" Julián Zalloechevarría, los fiscales sostienen que se compró una camioneta Ford Eco Sport el 4 de febrero y que en su casa de Alejandro Korn había lujosos electrodomésticos como televisores de plasma. En esa misma casa encontraron 11.367 pesos y constancias de gastos en materiales de construcción por más de 11 mil pesos a partir de 14 de enero.

Lo más curioso es que, según la acusación, Zalloechevarría se compró un negocio de venta de celulares en el local 25 de la peatonal Florida 742, en su cruce con Lavalle, pleno microcentro porteño, que atendía su hijo.

En ese local, los fiscales hallaron una de las pruebas que más sorprendentes, un anotador con la frase manuscrita "en un barrio", con correcciones, tachada la palabra "odio" y terminada en "rencores", parte de la famosa frase burlona que dejaron los ladrones en el banco: "En barrio de ricachones, sin armas ni rencores, es sólo plata y no amores".

A Fernando Araujo, para los fiscales "el quinto hombre" en entrar al banco sólo se le secuestraron cuando fue detenido en la provincia de San Juan 5.800 pesos enterrados en un pozo. Pero si hubo algo que terminó por delatarlo fue que tenía recortes de diarios con notas sobre el "Robo del Siglo" y fotocopias de varios cuerpos de la causa. (Télam).
enviar nota por e-mail
contacto
Búsqueda avanzada Archivo


Ampliar FotoFotos
Ampliar Foto
La inquietud de los dueños de los cofres violentados, al día siguiente del atraco.

Notas Relacionadas
Un golpe para el cine


  La Capital Copyright 2003 | Todos los derechos reservados