Año CXXXVII Nº 49172
La Ciudad
Política
Información Gral
Opinión
El Mundo
La Región
Policiales
Cartas de lectores



suplementos
Ovación
Turismo
Mujer
Economía
Escenario
Señales


suplementos
ediciones anteriores
Turismo 09/07
Mujer 09/07
Economía 09/07
Señales 09/07
Educación 08/07
Salud 05/07
Estilo 24/06
Autos 22/06

contacto
servicios
Institucional


 domingo, 16 de julio de 2006  
Una corporación con fisuras
En su libro "De Justicia ni hablar", Juan Carlos Vennera hace explícitas cuestiones sabidas, pero no tan dichas

Hernán Lascano / La Capital

Hacer explícito lo no dicho, sobre todo cuando lo no dicho es largamente conocido, implica peligro de destierro. Se lo pregunta Pierre Bourdieu: ¿Cómo funciona esa operación que consiste en volver escandalosa alguna cuestión que ya se vio, se leyó, que se ve y se lee todos los días en los periódicos? El efecto de la divulgación es paradójico: no descubre nada y produce impacto. El reposo es un lugar tan conveniente para lo establecido que sacar a las cosas de ese estado, simplemente haciendo público lo que resuena en murmullos, puede ser tomado como violencia. Aunque más no sea sinceramiento de lo obvio.

Con su reciente libro "De Justicia ni hablar", Juan Carlos Vennera quiebra una especie de complicidad del silencio sobre lo absolutamente sabido. En un momento en que el Poder Judicial de Santa Fe formula promesas de renovación estructural Vennera, que lo conoce de adentro por ser abogado y comentarista de historias tribunalicias, pone a circular un texto que consigna lo invariable de la Justicia provincial. Un libro que habla de filiaciones, de la historia de simbiosis entre jueces y poder político, de consecuente falta de independencia, de enredos, de denuncias que entrañan al interés público que van sin escalas al archivo, de relaciones recíprocas entre magistrados y grandes estudios jurídicos, de sugestivas designaciones, del entramado familiar en la dotación de personal. De una estructura corporativa de protección y de acuerdos.

Un tanto antojadiza y parcial, lo que hilvana Vennera es una crónica personal que no aspira al rigor -y por eso allí tendrá que aguantárselas solo con sus críticos- sino a exponer las percepciones de un veterano picapleitos que milita contra lo que no acepta ni comprende de una institución de la que se espera asigne a cada uno lo que le corresponde.

Vennera agrupa textos propios, publicaciones de prensa, declaraciones de figuras públicas, debates y denuncias. Vuelca en el papel el secreto de lo ya dicho. Explica cómo el Poder Judicial y su actual representación son incomprensibles sin sumergirse en la historia de 23 años del justicialismo en el control de la provincia. Recuerda la procedencia de los ministros de la Corte Suprema, a la que accedieron desde la catapulta del PJ por una relación próxima o íntima. Una cercanía iluminada por la sinceridad brutal del hoy diputado nacional Pedro González que advertía: "Si derogamos la ley de lemas perdemos la provincia y vamos todos presos". O en el hecho de que un presidente del máximo tribunal participara de la comisión que proyectó una reforma para la reelección de Carlos Reutemann.

Contra este libro se mencionarán imprecisiones, alguna generalización y cierta falta de rigor. Pero Vennera no se propone ser un historiador sino lanzar una advertencia a partir de una visión personal. Que vale no sólo por sus casi 40 años de contacto con la Justicia. También porque, más allá de la ironía y de un estilo nada concesivo, atraviesa una estructura poderosa con argumentos y sucesos que aunque pocos manifiestan conocen todos. "Incluso si cada día no hice otra cosa que copiar y transcribir textualmente lo que hacen y dicen, me acusarán de detractor", decía Karl Krause. El autor busca ser más divertido. Y dice: "Si los que hablan mal de mi supieran lo que pienso de ellos, hablarían peor"
enviar nota por e-mail
contacto
Búsqueda avanzada Archivo


Notas Relacionadas
Las deudas de la democracia


  La Capital Copyright 2003 | Todos los derechos reservados