
|
domingo,
28 de
mayo de
2006 |
Antes y después. Eran obesos mórbidos y cambiaron, aunque la lucha continúa
Tres historias rosarinas con el peso de la
valentía y la sensación de volver a nacer
Raúl Cristófaro, Máximo Gargano y Delia Ludueña arrinconaron al fantasma de la obesidad y cuentan cómo
María Laura Favarel / La Capital
"Volví a nacer" es la frase que repiten todos los que sufren obesidad y bajaron, como mínimo 98 kilos, y hasta la impresionante cifra de 170 kilos. Y si bien hubo quien se sometió a una cirugía de banda gástrica, luego fracasada, todos entendieron que una alimentación equilibrada y natural era el salvavidas que estaban esperando. Y aceptaron además que no salirían solos de su infierno y procuraron ayuda. Con el apoyo de grupos o profesionales especializados llegaron al mismo puerto: hoy, luego de dos o tres años de tratamiento, se sienten mucho mejor, están felices de sus logros y atienden a quienes actualmente son como ellos fueron. Aunque la alegría no está garantizada, sino comprenden que la pelea debe continuar todos los días.
Raúl Cristófaro, Máximo Gargano y Delia Ludueña fueron obesos mórbidos. Algunos ocuparon alguna vez las páginas de este diario, con pedidos de ayuda desesperados. La Capital se encontró con ellos. A dos años o más de su peor momento, todos bajaron de peso y, seguros, afirman que "se puede", aunque esta lucha dure toda la vida.
enviar nota por e-mail
|
|
Fotos
|
|
Raúl, Delia y Máximo, en pie de guerra contra la obesidad.
|
|
|