
|
domingo,
28 de
mayo de
2006 |
"Volví al trabajo y
me subí de nuevo
a mi bicicleta"
"Yo era obeso mórbido. Llegué a este estado casi inconscientemente. Perdí a mis padres y la angustia la descargué en la comida". Así empieza la confesión de Máximo Gargano, de 51 años, que llegó a pesar 230 kilos. Hoy bajó 100. Se sometió a una cirugía bariátrica, pero fracasó. Y logró el descenso en la balanza a base de alimentación natural y ejercicios.
El es uno de los cuatro pacientes que fue sometido a la cirugía que permite colocar una banda o cinturón gástrico en el estómago. De los operados, su caso es el único que "fracasó". El cirujano del Hospital Centenario, Alejandro Nasurdi, explicó que el caso de Máximo derivó en "múltiples infecciones", un riesgo que siempre está presente. A un año y ocho meses de la cirugía, Máximo se extrajo la banda gástrica porque su organismo la rechazaba. Actualmente, es uno de los grandes defensores de los tratamientos sobre la base de alimentos naturales. De este modo y sin la banda, sigue descendiendo de peso.
"La obesidad es como un gigante contra el que uno tiene que luchar, porque es como a un drogadicto que le sacan la droga, con la diferencia de que para nosotros la droga está en todas partes y al alcance de la mano", dice.
Después de haber sufrido el estigma de la obesidad y de haberse sentido discriminado, afirma estar "muy bien" con haber perdido 100 kilos. "Ya pienso en hacerme una dermolipectomía para reducir la piel sobrante", agrega sonriente.
Antes no le paraban los taxis y le resultaba muy dificultoso subir a un colectivo. Ahora está reiniciando sus actividades porque es enfermero. "Volví al trabajo haciendo tareas a domicilio y para eso, volví a subirme a mi bicicleta", cuenta. Además, de tomar ocho pastillas diarias para la hipertensión, pasó a tomar dos, y confiesa que "las piernas duelen un 20 por ciento menos que antes".
Su método para adelgazar: dieta y salud mental. "Siempre dije que las peores luchas son las solitarias, por eso hay que buscar ayuda", afirma, y señala la importancia de asumir un nuevo estilo de vida. "Ahora ya no me gritan cosas por la calle, soy más ágil", cuenta.
enviar nota por e-mail
|
|
Fotos
|
|
Máximo fracasó con la banda gástrica.
|
|
|