
|
domingo,
26 de
marzo de
2006 |
Un niño murió cuando le hacían un trasplante en el Garrahan
Rodrigo Bueno, de seis años, no toleró la cirugía cardíaca. Una joven de 23 años falleció cuando esperaba un hígado
El niño Rodrigo Bueno, de seis años de edad y oriundo de la ciudad santacruceña de Las Heras, murió ayer a la mañana en el Hospital de Pediatría Juan Garrahan, de Buenos Aires, luego de ser sometido a un transplante de corazón, informaron fuentes de ese centro de salud.
El niño, quien sufría de una miocardia dilatada, se encontraba internado en ese hospital desde febrero último, a la espera de un trasplante de corazón, lo que lo ubicó primero en la lista de emergencia nacional del Incucai.
Debido a la gravedad de su cuadro, el 16 de marzo último, el niño recibió el corazón artificial enviado desde Alemania, que le colocaron de manera externa a la espera del órgano que necesitaba el pequeño. Esa intervención demandó ocho horas y fue la segunda que se realizó un niño en Argentina.
Anteayer, aproximadamente a las 18, los padres del niño recibieron la noticia de que se había puesto en marcha un operativo de trasplante, que se concretó con la llegada del órgano al centro de salud pasadas las 22 y con el inicio de la intervención quirúrgica en la madrugada de ayer.
Sin embargo, antes del mediodía de ayer los médicos del hospital pediátrico comunicaron el fallecimiento del pequeño santacruceño, luego del trasplante.
Según fuentes de ese centro asistencial, "el paciente Rodrigo, de 6 años, falleció esta mañana a las 11.15 luego de la intervención quirúrgica de transplante cardíaco".
Rodrigo sufría una cardiopatía que le fue detectada hace dos años, por lo que los padres lo trasladaron a Buenos Aires el 9 de febrero último, a la espera de un donante.
Fue en 2004, cuando especialistas de un hospital de Comodoro Rivadavia, en Chubut, detectaron que el pequeño padecía una grave insuficiencia cardíaca y pronosticaron que debería someterse a un trasplante de corazón.
Ayer los padres del pequeño, Ricardo y Marcela, publicaron una carta en un diario porteño en la cual sostenían que "mientras esperaban la llegada de un corazón" para su hijo, querían "agradecer por su asistencia y esfuerzo" a los médicos que atendían a Rodrigo.
Carla falleció en el Argerich
Por su parte, la joven catamarqueña Carla Daniel Crespín, de 23 años, quien el pasado jueves fue declarada en emergencia nacional para recibir un trasplante de hígado, murió ayer en el Hospital Cosme Argerich, en la Capital Federal, luego de sufrir una fuerte descompensación.
Según lo confirmó el padre de la joven, Juan Carlos Crespín, el fallecimiento se produjo alrededor de las 9.15 en el mismo Hospital Argerich.
"Esto es lamentable porque el donante no llegó a tiempo y mi hija murió", dijo el hombre.
Por su parte, la madre de la joven, Nicolasa de Crespín, expresó que "desde hace 20 días hemos estado pasando un estado desesperante, viajando desde Catamarca en avión a Capital Federal en estado muy grave. Hace 20 días mi hija Carla comenzó a sufrir dolores de estómago y de cabeza, pero ante una consulta al médico nos aconsejó una dieta y que no era necesario internarla, aunque dijo que debía hacer reposo y le recetó un inyectable", agregó.
Posteriormente, en el Hospital Provincial de Urgencias San Juan Bautista se determinó que sufría una "inflamación terrible en el hígado", aunque posteriormente comenzó a desmejorarse, cuando "nos dijeron que la única solución era un trasplante hepático", agregó Nicolasa.
Durante el viaje en el avión, Carla sufrió un pico de presión, aunque pudo trasladarse el jueves al Hospital Cosme Argerich para realizarle el trasplante, pero el donante no llegó y falleció ayer. (Télam)
enviar nota por e-mail
|
|
Fotos
|
|
Rodrigo falleció en el Hospital de Pediatría Juan Garrahan.
|
|
|