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sábado,
23 de
abril de
2005 |
¿Estamos
condenados?
Adhiero a la pregunta de Ileana en Carta de Lectores del pasado martes 19 de abril, y a su sentimiento de impotencia y hartazgo ante las injusticias y negligencias de las habilitaciones municipales. Estas permiten el desarrollo de prácticamente cualquier actividad en prácticamente cualquier lugar sin que importe prácticamente nada respecto del impacto que la misma pueda tener en la calidad de vida de los vecinos. En pasaje Vértiz 209 (barrio Malvinas, zona Alto Rosario) la Municipalidad ha permitido/admitido/conformado el emplazamiento de una industria de recapado de gomas para neumáticos, la cual funcionaba antes a unas cuadras del lugar y fuera obligada a trasladarse por reclamos y denuncias de los vecinos. ¿Qué hace entonces esta firma con la anuencia de nuestra Municipalidad? En lugar de mudarse a un barrio industrial se muda de vecinos. Y los señores inspectores del distrito de Villa Hortensia responsables de la habilitación en lugar de detener el daño lo avalan con su firma. Y ahí estamos los nuevos damnificados, otra vez con denuncias, reclamos y expediente (11005/2005 M, ahora en Control Ambiental) que vaya a saber cuántas oficinas más deberá visitar, y en cuántos cajones descansará, porque estos trámites son llamativamente más lentos y engorrosos que una habilitación dolosa. Mientras tanto se nos contamina el aire y nos envenenan hasta el alma. La historia de este barrio se repite cíclicamente, cuadra por cuadra, la impunidad de que gozaran y/o gozan los Genaro-García, los Agroexport, los Puerto Norte, la asumen delincuentes menores de la misma calaña bajo la mirada indulgente de una enmarañada red de funcionarios cómplices. ¿Hasta cuándo?
Fabiana Paloma, DNI 20.142.799
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