Año CXXXVI
 Nº 49.756
Rosario,
lunes  17 de
febrero de 2003
Min 18º
Máx 24º
 
La Ciudad
La Región
Política
Economía
Opinión
El País
Sociedad
El Mundo
Policiales
Escenario
Ovación
Suplementos
Servicios
Archivo
La Empresa
Portada


Desarrollado por Soluciones Punto Com






Coudet: "La cancha es un poco fresca"

Luis Castro / Ovación

Era previsible que Eduardo Coudet jugara un partido aparte con los hinchas de Newell's. Es decir, se sabía de antemano que la historia de siempre se iba a repetir. Y así ocurrió. En el mismo instante que pisó el césped del Coloso comenzó el hostigamiento que duró todo el encuentro. El odio con el ex canalla es tan grande que los leprosos colgaron una bandera dedicada a su persona: "Coudet te fuiste por cagón, volviste por fracasado" (en referencia a su paso por España). Pero nada de eso al Chacho lo inmuta, tan es así que antes de retirarse del estadio se refirió a esa dedicatoria: "Eso me afecta muy poco, menos si viene de esta gente".
Toda la bronca hacia el rubio volante se trasladó a los propios jugadores rojinegros, que no dudaron en atenderlo cada vez que tomaba la pelota. Y el primero que lo hizo fue Manso (a los 7'). La tribuna festejó como si el Piojo hubiese realizado la jugada más espectacular de la tarde.
El segundo roce lo tuvo como protagonista a Kmet (a los 20'). El Chacho reaccionó y apareció Domínguez para sumarse a la prepoteada y defender a su compañero (N. de R.: ya habían tenido un entredicho en el torneo anterior).
Como si se tratara de hacer cola para atender a Coudet, tres minutos más tarde llegó el turno para Adinolfi, quien lo bajó y se ganó la amarilla. La gente se deleitaba y el Chacho, que parecía agrandarse cada vez más, jugaba su partido, más allá de que luego se encargara de negarlo cuando sostenía que "jugué para River. Traté de hacer las cosas bien para el equipo, no jugué ningún encuentro para mí".
"¿A mí me viste muy nervioso? Era un partido de ellos contra mí y no al revés. Se ve que me tienen muy presente", expresaba con ese tono desafiante en el vestuario millonario. Y hasta negó haber saludado con ironía a los leprosos luego de una jugada personal que terminó con el empate parcial de Fuertes. "No, te habrás equivocado, yo no los saludé", contestó.
Los silbidos, que se repetían cada vez que tocaba la pelota, al Chacho no lo perturbaron, al contrario "me ponen bien, juego más tranquilo y no me alteran".
A pesar de los insultos y el hostigamiento permanente Coudet trató de minimizar el duelo personal que mantuvo con la gente de Newell's. Hasta que no aguantó más y antes de abordar el ómnibus, mientras de fondo lo acompañaban los últimos gritos de más de un centenar de leprosos, disparó una frase con su sello. "Me gustó la cancha, pero es un poco fresca".


Notas relacionadas
No le dio el cuero
La presentación de Silvani dejó un saldo auspicioso
Manso y Passet, con contracturas
Los leprosos lucieron una enorme bandera
Cuestiones por dilucidar para enfrentar a Huracán
Veira: "Lo que hizo el equipo fue meritorio"
Rosales: "Nosotros hicimos todo el gasto"
Pellegrini: "No es malo igualar ante un gran equipo"
Diario La Capital todos los derechos reservados