"El fracaso de la Alianza en Rosario tiene nombre y apellido: Hermes Binner, quien estuvo de espaldas al radicalismo y luego eligió a unos cuantos mercenarios como socios políticos", fueron los términos que eligió el concejal reelecto Jorge Boasso para analizar los resultados de las elecciones legislativas en la ciudad. Aseguró que si "el intendente quiere apoyo político no debe buscar levantamanos, sino acordar con el resto de los partidos". Transcurridas sólo 24 horas del sufragio, el radical usandizaguista confesó a La Capital que quiere consensuar con su par Federico Steiger "un núcleo de coincidencias básicas", para legislar en el parlamento rosarino.
Fiel a su estilo, Boasso fue el primero en recalentar la escena política local. "¿Qué festeja (Norberto) Nicotra, cómo se puede ser tan cara de piedra?", azuzó el edil para agregar: "Acá la que ganó fue la gente que expresó su bronca poniendo caca en la urna". Para Boasso, "ese mensaje tendría que ser interpretado por toda la clase política", por lo que pidió "un acto público de disculpas generalizadas".
En relación a la inmensa cantidad de votos en blanco y anulados registrados el domingo, el edil los atribuyó a "la espantosa política nacional", pero particularmente cargó sus tintas en el "cachetazo" que recibió la Alianza, "en especial hacia el intendente Binner, el principal responsable de estos resultados en la ciudad".
Lejos de un apoyo político a la actual Intendencia, tras el nuevo esquema de fuerzas en el Concejo Municipal, el radical usandizaguista aclaró que "si el intendente sólo quiere a concejales levantamanos como aliados políticos (en clara alusión a los radicales dambrosistas), la situación es irreconciliable".
Por el contrario, se mostró proclive a "suscribir un núcleo de coincidencias básicas con Steiger, en una nueva estrategia política que recupere la credibilidad dentro del radicalismo".
Finalmente, hubo algo de munición gruesa contra su flamante colega del ARI trucho, Sandra Cabrera, quien se coló al Concejo encabezando un sublema engañoso. "Lo de esta mujer es repugnante", criticó Boasso y reclamó una profunda modificación de la ley de lemas en la provincia.