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 miércoles, 14 de junio de 2006  
Cadena perpetua por quemar vivos a dos hombres

Paraná.- Un hombre fue condenado a prisión perpetua por el asesinato de dos personas a las que quemó vivas en sendos hechos ocurridos en Entre Ríos. La condena fue contra Guillermo Raúl Ibarra, de 27 años, y dictada por los integrantes de la Sala I de la Cámara del Crimen de Paraná, Hugo Perotti, Raúl Herzovich y Raúl Ascúa.

Según quedó acreditado, el 18 de octubre de 2004 Ibarra quemó vivo en un depósito municipal del parque Urquiza a Pedro Ramón Cabañas, un desocupado que dormía sobre unos cartones. El cuerpo de la víctima estaba completamente quemado y mediante la autopsia se estableció que tenía cortes en distintas partes del cuerpo, entre ellos una letra M marcada con un cuchillo en uno de sus brazos. La investigación determinó que Ibarra había asesinado a Cabañas porque le debía 5 pesos por la compra de una bicicleta robada.

Quince días más tarde, según la pesquisa, Ibarra cometió un nuevo crimen, el de Ramón Alejo Miño, asesinado en similares circunstancias. En esa ocasión, el acusado ingresó a la vivienda de Miño, que vivía solo en el acceso al parque Nuevo de Paraná y le aplicó varias puñaladas con un cuchillo. Mientras se desangraba, el anciano fue prendido fuego y murió calcinado. Los investigadores determinaron que Ibarra mató a Miño para apropiarse de la humilde vivienda de chapas y cartón que ocupaba.

Durante el juicio, la fiscal Susana Lacorazza pidió para Ibarra una pena de prisión perpetua por homicidio simple y homicidio calificado por alevosía y coacción agravada por uso de arma de fuego. Por su parte, el defensor oficial, Alberto Silva Velazco, había solicitado la absolución del imputado por considerar que los testimonios en su contra, entre ellos los de varios testigos que lo observaron huir de las escenas de los crímenes, fueron insuficientes. (Télam)
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