Año CXXXVII Nº 48679
La Ciudad
Política
Economía
Información Gral
Opinión
La Región
El Mundo
Policiales
Cartas de lectores


suplementos
Ovación
Educación
Escenario


suplementos
ediciones anteriores
Salud 02/03
Autos 02/03
Turismo 27/02
Mujer 27/02
Economía 27/02
Señales 27/02

contacto

servicios
Institucional


 sábado, 05 de marzo de 2005  
Copa Davis
Argentina sacó una ventaja casi decisiva ante República Checa

Alejandro Cachari / La Capital

Buenos Aires (enviado especial).- El exitismo es casi un deporte nacional. A propósito, parecía que el match frente a República Checa estaba ganado antes de empezar. Así de sencillo. Es que la mayoría ni siquiera barajaba la chance de un set para los europeos en la primera jornada del Buenos Aires. Como mínimo una falta de respeto para la tradición tenística de este país al que Argentina nunca le ganó a pesar de haberla enfrentado como Checoeslovaquia. Es más, la unión de Eslovaquia y República Checa ganó la Davis de la mano de Ivan Lendl en 1980, justo antes de que el imponente tenista de Ostrava se nacionalizara estadounidense escapándole a la cortina de hierro.

De todas maneras, al fin y al cabo, los exitistas tenían razón: ganaron Coria y Nalbandian. Argentina está 2 a 0 y la serie muy cerca de su definición.

Pero el tránsito hacia la ventaja de dos triunfos contra ninguno no fue sencilla, más bien luchado, disputado, alternando momentos de jerarquía con la incertidumbre que siempre crea para los tenistas de este lado del mundo jugar en la meca criolla del tenis y por el país. Porque ahí está el quid de la cuestión que se desarrollará más adelante.

Nalbandian le ganó a Jiri Novak en cuatro sets por 4/6, 6/2, 6/3 y 6/4 en dos horas y 36 minutos, mientras que Coria hizo su parte después ante el pibe de 19 años Tomas Berdych en idéntica cantidad de parciales por 6/3, 3/6, 6/0 y 6/3 en dos horas y 21 minutos de juego neto.

El debut de Luli Mancini en el banco argentino fue muy bueno hasta aquí. Siempre el primer día, el viernes, es el que más cuesta y en líneas generales el que marca la tendencia que se ratificará al final de la jornada del domingo. De hecho, esta serie podría quedar terminada esta tarde misma en el choque de dobles. La presión con la que jugarán los visitantes contrastará contra la serenidad argentina. Vaya si influyen los resultados del viernes.


No es para cualquiera
El club enclavado en el corazón de Palermo ejerce un magnetismo muy particular sobre los tenistas argentinos. Muchos de ellos fueron derrotados por la presión de jugar en el court central del Buenos Aires y no por sus rivales, aunque lógicamente la estadística del partido no mencione al escenario como vencedor.

Nadie escapa a las terribles presiones del Lawn Tennis. Y ahí radicó el problema más importante que debieron resolver ayer Nalbandian y Coria.

David entregó el primer parcial (ver aparte) por culpa de sus ataduras y Guillermo sintió su primera vez con errores impropios de un jugador de su jerarquía.

Pero así se hacen los grandes. Contra grandes y en el Buenos Aires. Como Vilas, Clerc, Mancini, que ganaron partidos épicos en este escenario.

Nalbandian ya había jugado en Argentina la Davis, pero no aquí. Esto es otra cosa. Coria hacía su estreno a pesar de haber participado en el triunfo frente a Marruecos en la lejana Agadir.

Fue un gran paso de dos gigantes que le ganaron a sus rivales y a las presiones. Ese es el camino.
enviar nota por e-mail
contacto
Búsqueda avanzada Archivo

Ampliar FotoFotos
Ampliar Foto
Coria dijo que no es lo mismo jugar en ATP que en la Davis.

Notas Relacionadas
El doble juego de las especulaciones

Australia, una clara ventaja

Cuando se acomodó lo ganó

Coria: "Jamás había sentido tanto afecto"

Nalbandian: "Siempre pensé que iba a ganar"

Magia en cuentagotas


  La Capital Copyright 2003 | Todos los derechos reservados