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 sábado, 24 de marzo de 2007  
“La escuela debería tomar la memoria todo el año”
Guillermo Ríos propone trabajar el tema con las familias

“Existe una cita secreta entre las generaciones que fueron y la nuestra. Y como cada generación que vivió antes que nosotros, nos ha sido dada una flaca fuerza mesiánica sobre la que el pasado exige derechos”. La frase de Walter Benjamin es la que le pone título al libro “La cita secreta”, compilado por el investigador y docente de la Universidad Nacional de Rosario (UNR)Guillermo Rios.

   De todas maneras, y si bien es importante destacar la invitación que hace el 24 de marzo como fecha para trabajar este tema, Guillermo Ríos apunta que temas como la memoria, la identidad y los derechos humanos permiten ser trabajados a lo largo del año, y desde distintas áreas.

   — En el libro se dice que estos temas estuvieron durante años tabicados en la escuela, ¿cómo cree que se encuentran hoy?

   —La palabra tabicar surgió a partir de una entrevista a una docente militante del sindicato en los 70, que contaba que de esta manera llamaban a la acción de guardar a un compañero que estaba siendo buscado por los militares. Y para mi fue muy fuerte esa imagen, en el sentido de ponerle tabiques a la memoria. Porque el tabicar implica un gesto intencional, que no aparece naturalmente. Y porque esa palabra alude a algo que no debió estar tabicado, una represa, o velar algo que no debió estar velado. En este sentido, creo que si bien es cierto que durante estos últimos años, y sobre todo a partir del año pasado, es muy intenso lo que se hace en algunas escuelas, todavía queda mucho por trabajar. Porque siempre que hablamos de memoria hablamos de olvido, que también es algo bastante intencional. En el caso concreto de las aulas, a mí me llama la atención que todavía sea el de la memoria algo muy difícil de trabajar, que sigue produciendo algunos pruritos y resquemores.

   —Aunque a veces se reducen estos temas al 24 de marzo...

   —Por eso no hay que caer en la ecuación que relaciona solamente a la memoria con el golpe del 76. La memoria es mucho más que eso. Es un concepto que trabajamos mucho en el libro, porque la memoria tiene múltiples escenarios y formas de ser trabajadas. Lo que también pasa es que muchas veces por querer trabajarlo terminan cayendo en lugares comunes. Por ejemplo, sentar a los alumnos a ver la película Garage Olimpo, La República Perdida o la Noche de los Lápices. Y no se trata solo de eso, sino que repensar la memoria implica abordar cuestiones desde múltiples miradas, posibilidades que nos da la plástica, la música, la literatura, el cine documental y el relato histórico. Hay muchas formas de trabajar la memoria y que todavía necesitan ser exploradas.

   —¿El tema de la identidad y la memoria invitan a ser trabajados durante todo el año?

   —El año pasado se tomó a este tema como una efeméride más del aniversario. Con los 30 años de la última dictadura hubo mucha producción de materiales, en algún punto interesante, pero no habría que quedarse sólo en una cuestión de aniversario. Las fechas convocan, no hay que soslayarlas. Pero en la escuela es algo que debe trabajarse durante todo el año, y trascenderla. La transmisión no pasa sólo por el aula, sino que se pueden colar otros lugares también, como las historias familiares, el barrio y los distintos territorios donde somos sujetos.

   —¿Cómo se da esta cita secreta entre los jóvenes del pasado y los de hoy, en donde el imaginario los señala como descomprometidos y apolíticos?

   —Esa cita remite a una deuda pendiente, a esa historia y relatos que debemos pasar. No creo que exista una apoliticismo completa en los jóvenes. Es cierto que se ha instalado este discurso, pero no estoy de acuerdo con él. Y en definitiva, somos los adultos los que debemos convocar, quienes debemos preparar la cita, seamos docentes, investigadores o artistas. Y estar dispuestos a armar ese espacio de encuentro y destabicar lo que está silenciado.
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"Somos los adultos los que debemos preparar la cita secreta con los jóvenes", afirma el investigador Ríos.

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