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 domingo, 12 de noviembre de 2006  
Rabbani, una pieza clave que decidió romper el largo silencio

Mohsen Rabbani, el ex agregado cultural iraní en la Argentina y principal acusado por el atentado contra la Amia, rompió ayer el silencio que mantenía desde hace casi una década para rechazar las órdenes de captura libradas en su contra y las máximas autoridades políticas de su país, y advirtió que "es lamentable" que la Argentina haya tomado esta "decisión política, no judicial" en contra de "los grandes hombres" de su gobierno.

Desde Teherán, donde reside desde que abandono Buenos Aires, Rabbani desmintió que Irán haya estado detrás del atentado y acusó al gobierno argentino de tener "desde el principio una postura muy débil" en esta investigación.

Cuando se lo consultó sobre si incluía en la critica a la actual gestión, Rabbani aseguró que el presidente Néstor Kirchner "quiere hacer algo por su pueblo y ser independiente, pero los grandes países como Estados Unidos no quieren que Argentina se maneje así".

Además, Rabbani confirmó que está analizando "una queja a través de las autoridades" para que "defienda nuestros derechos y nuestro honor que lamentablemente se han visto dañados mundialmente".

Desde el comienzo de la causa, Rabbani fue señalado como la pieza clave en la masacre: lo acusan de haberse usado su rol diplomático y sus actividades culturales y religiosas como pantalla para reclutar a los hombres que finalmente volarían la mutual judía el 18 de julio de 1994.

Rabbani vivía en el país desde hacía 14 años, era el líder de la comunidad chiíta local y de la mezquita At-Tahuid, en Floresta y tenía una empresa que exportaba carnes a Irán.

En marzo del 2003, cuando la investigación por la conexión local restaba siendo ventilada por un tribunal federal, Galeano solicitó una serie de capturas internacionales, encabezadas por Rabbani, pero el único que cayó detenido fue el ex embajador iraní Hadi Soleimanpour, quien se encontraba fuera de las fronteras de Irán.

Al respecto, Rabbani opinó que Argentina tendría que haber "aprendido la lección" que recibió con el rechazo la extradición de Soleimanpour, "porque todas las pruebas que llegaron a Londres eran informaciones" periodísticas.

En ese marco, Rabbani le recomendó a Canicoba que piense que "no todo es la fama y el dinero" y que recuerde "la historia de Galeano y (del ex titular de la Daia, Rubén) Beraja".
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