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 sábado, 17 de diciembre de 2005  
Incendio de Cromañon. A los músicos y varios policías les trabaron un embargo por casi 18 millones de pesos
Procesan a Callejeros y le imputan los mismos cargos que a Chabán
La banda enfrenta la figura de estrago doloso seguido de muerte, lo que se pena con hasta 20 años de prisión

Los músicos de la banda Callejeros y cuatro policías federales, entre ellos un comisario y un subcomisario, fueron procesados ayer por estrago doloso seguido de muerte, el mismo delito imputado al empresario Omar Chabán por la tragedia de Cromañón. Además, el juez interviniente en la causa incrementó el embargo que pesaba sobre cada uno de los integrantes de la banda y los policías a 47.900.000 pesos.

Al darse a conocer el agravamiento de la situación de Callejeros en la causa, un centenar de seguidores de la banda se congregaron frente al Palacio de Tribunales porteños para rechazar las imputaciones.

Fuentes judiciales informaron que si bien en el procesamiento el juez Marcelo Lucini no dispuso la prisión preventiva de los acusados (aunque sí les prohibió abandonar el país), éstos podrían llegar a ser penados con hasta 20 años de prisión de ser hallados culpables en un juicio oral.

Asimismo, el juez sostuvo que "en términos de conductas no permitidas orientadas hacia la realización de un riesgo (estrago y no muertes), podría decirse que la situación de Callejeros como promotores del uso de pirotecnia y responsables por la cantidad de asistentes, deviene más comprometida que la del propio Chabán".

La banda Callejeros denunció que la medida judicial era una "operación política cuasimafiosa" y una "vergüenza" porque, según dijo el cantante Patricio "Pato" Santos Fontanet, "es una locura" pensar que ellos tuvieron la intención de matar a 41 familiares y amigos personales.


Cambio de carátula
El magistrado de Instrucción consideró a los integrantes de la banda coautores del delito de estrago doloso seguido de muerte, al recalificar la acusación de estrago culposo que pesó hasta ahora en su contra.

Los integrantes de Callejeros procesados son el cantante Santos Fontanet, el saxofonista Juan Carbone, los guitarristas Maximiliano Djerfy y Elio Delgado, el bajista Christian Torrejón, el baterista Eduardo Vázquez, el escenógrafo Daniel Cardell y el manager Diego Argañaraz.

Lucini también recalificó los delitos y procesó por estrago doloso seguido de muerte al entonces jefe de la seccional séptima de la Policía Federal, Gabriel Sevald; a su segundo, subcomisario Carlos Díaz, y a dos suboficiales de esa dependencia, Ramón Sosa y Cristian Villegas.

Los dos primeros efectivos estuvieron hasta ayer acusados de cohecho pasivo, es decir de haber recibido coimas para dejar funcionar el boliche pese a las irregularidades que allí se registraban, y ahora a esa acusación se suma la de estrago doloso, igual que en el caso del empresario Omar Chabán y su ex mano derecha Raúl Villarreal.

En tanto, los suboficiales Sosa y Villegas estaban acusados de incumplimiento de los deberes de funcionario público y ahora afrontan cargos mucho más graves.

La resolución es una de las últimas que probablemente tomará el juez Lucini, ya que a fin de año se apartará de la causa debido a que él actúa como subrogante de la magistrada María Angélica Crotto, de licencia médica desde hace meses.


Responsabilidad
Para el magistrado, los integrantes de la banda Callejeros tuvieron responsabilidad en la tragedia ocurrida el 30 de diciembre último que derivó en la muerte de 194 personas y cientos de heridos, ya que ellos también se encargaban de la comercialización de las entradas y se beneficiaban con el ingreso de más gente de la permitida al boliche de Once.

Además, según dijeron las fuentes, para el magistrado los músicos fomentaban y permitían el ingreso de bengalas a sus recitales, tal como consideraron las querellas, que presentaron material fílmico para poder probarlo.

En este punto, el juez tomó en cuenta 14 videos presentados por el abogado querellante Patricio Poplavsky en los que se ve que la banda en diferentes recitales en los que se advierte el masivo uso de pirotecnia de su público.

Incluso, Lucini recordó en su resolución que, de acuerdo a una declaración testimonial en los shows de Callejeros, era la propia madre del cantante Santos Fontanet quien repartía la pirotecnia entre los amigos de la banda.

"Se promovió e incentivó el uso de pirotecnia por parte del público, para lo cual los controles de acceso que estaban a cargo del grupo permitían disimuladamente su ingreso", sostiene Lucini en la resolución.

Sobre el comisario y subcomisario de la seccional séptima, el magistrado consideró que también tenían interés en que Cromañón permaneciera abierto a pesar de las irregularidades, ya que se trataba de una fuente de recursos, debido a que cobraban 100 pesos cada 500 personas que ingresaban, dijeron las fuentes.

Finalmente, los dos suboficiales procesados para Lucini también tuvieron gran responsabilidad, pues eran "la última presencia del Estado en el lugar para defender la integridad de la gente que estaba en el boliche" y, no obstante, no alertaron de las irregularidades a la Justicia contravencional, agregaron los voceros.

Respecto de los motivos por los cuales los músicos de Callejeros no irán por ahora detenidos, las fuentes explicaron que en principio no existe riesgo de fuga, ya que hay constancias en el expediente de que esa noche auxiliaron a la gente, se quedaron en el boliche y además siempre se atuvieron a derecho. (Télam)
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Seguidores de los músicos repudiaron el cambio de caratula frente a Tribunales.

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