Año CXXXVIII Nº 48924
Política
La Ciudad
Información Gral
Opinión
El Mundo
La Región
Policiales
Cartas de lectores



suplementos
Ovación
Escenario
Señales
Turismo
Economía
Mujer


suplementos
ediciones anteriores
Turismo 30/10
Mujer 30/10
Economía 30/10
Señales 30/10
Educación 29/10
Salud 26/10
La otra mirada 22/10

contacto

servicios
Institucional

 domingo, 06 de noviembre de 2005  
La cumbre
Punketeros, los que destruyeron 20 cuadras en minutos
La policía sorprendida por la magnitud de los hechos. "Eran como langostas que se devoraban todo", dijeron

Parecían Sid Vicious y Nancy Spungen tirados en el Hyde Park de Londres. Flaquísimos, el pelo renegrido de tintura, tez amarillo cirio y mirada furiosa. Llamaban la atención, además, porque estaban tirados sobre la vereda de la avenida Colón unidos en un beso pegajoso y compartían un llamativo look de ropa raída, oscura y sucia ex profeso.

Fuera del contexto de la cumbre de las Américas -dice la periodista Nerina Surgeon, de Infobae-, la polaroid podría haber tenido 30 años menos y reflejar la nueva cultura punk iniciada por jóvenes rebelados contra una sociedad inglesa que los ignoraba. Pero estaban en Mar del Plata formando parte de un grupo de poco más de 50 integrantes "decididos globalifóbicos" que el viernes por la tarde, junto a militantes de agrupaciones radicales de izquierda, destruyeron 20 cuadras de comercios en sólo 25 minutos.

Las fuerzas de seguridad los llaman punketeros y dicen que son como la evolución del tradicional piquetero violento. "La diferencia es que a estos pibes no les importa nada de nada; no tienen ideología y dicen que son anarquistas", explicó un miembro del servicio de inteligencia local que anteayer controló la marcha contra el presidente George W. Bush.

"Odio toda esta basura; al gobierno, a Bush, a la policía, a los milicos... Todo esto es una gran mentira y venimos para que sepan que no creemos en nada de esto", increpa Pablo.

El joven de 19 años y con pañuelo al cuello está junto a Ezequiel (16) y el Loco (19) y avanza a un costado de la columna de agrupaciones de izquierda que marchó por la avenida Colón con Carlos Perro Santillán a la cabeza para repudiar la presencia de Bush.

"Siempre se mezclan con los manifestantes y cuando se arma el desmadre son los que destrozan todo, los que se meten e incendian, esos que no se conforman con tirar una piedra y romper la vidriera. Los punketeros arrasan, prenden fuego y no dejan nada en pie", detalló un integrante del Geof, también de guardia en Mar del Plata.

Pero no son improvisados. Además de cámaras digitales para registrar el fragor del momento y los discman que hacen girar a Ska-p, Massacre y Flema, los jóvenes van provistos de limones y crema, que utilizan para neutralizar el efecto de los gases lacrimógenos que les arroja la policía para dispersarlos.

"Algunos van solos y otros se suman a grupos como Quebracho. Pero es claro que no tienen una ideología, van a destruir y a pelear, aprendieron estrategias de cómo manejarse en la calle y actúan con movimientos de manual", insiste el espía de la inteligencia.

Para Ezequiel "los partidos políticos también son una basura porque se la pasan hablando y no cambia nada. ¡No creo en nada, anarquía!", grita desaforado y recibe un sonido gutural como respuesta.

Un par del grupo estarán más tarde en el devastado local de alfajores Havanna robando dulces para comer más tarde.

"Estamos frente a un nuevo grupo violento, despolitizado y comprometido con el caos. Son hijos de las manifestaciones y las protestas y no se encuentran representados por ningún sector de la sociedad. No todos tienen carencias económicas, pero la mayoría pertenece a una generación que padece graves problemas de educación, trabajo y estímulo", reflexiona un oficial.

Según el policía, "los chicos se suman a las manifestaciones en general pero sobre todo a esas en las que ya se intuye que terminará en desmanes, cuando comienzan las corridas se transforman en una plaga de langostas que arrasa con todo". Como hace 30 años y tal vez en circunstancias sociales parecidas, el anarquismo juvenil resurge de la mano del punk pero con condimento argentino.
enviar nota por e-mail
contacto
Búsqueda avanzada Archivo


Notas Relacionadas
El documento final dividió a América en dos bloques

Bonasso: pueden ser la CIA o sectores del duhaldismo


  La Capital Copyright 2003 | Todos los derechos reservados