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sábado,
03 de
junio de
2006 |
Testigos confirman la
venta de recién nacidos
en Santiago del Estero
Involucran al ex obispo de Añatuya, Antonio Baseotto
El juez Criminal y Correccional de Añatuya, Alvaro Mansilla, recibió testimonios que confirmarían la venta de recién nacidos en esa ciudad y en las que estaría involucrado el obispo castrense, Antonio Baseotto, cuando estaba a cargo de la diócesis del lugar.
En la mayoría de los casos los recién nacidos fueron entregados por madres pobres y solteras, a las que se les ofrecía cambiar sus hijos por alimentos, ropas y materiales de construcción.
En algunos casos, los testimonios de padres y abuelos de los pequeños apuntan al obispo Baseotto, relevado el año pasado por el gobierno de la vicaría castrense ante sus dichos contra el ministro de Salud, Ginés González García.
En el expediente se agregó una denuncia de la Fundación Adoptar de Tucumán, en la que se indica que en los dos últimos meses se recibieron reclamos permanentes sobre la sustracción de bebés.
Las investigaciones se iniciaron cuando se difundió un informe periodístico por América TV, relacionado con denuncias contra el obispado de Añatuya sobre venta de bebés.
La denuncia de la Fundación Adoptar de San Miguel de Tucumán, que involucra a monjas y al obispo Baseotto, demoró varios meses en llegar al Juzgado de Añatuya, tras permanecer en el Juzgado Federal de Santiago del Estero, a cargo del ex juez Angel Toledo, quien renunció al cargo debido a múltiples pedidos de juicio político.
En su momento y tras conocerse públicamente la denuncia de la Fundación Adoptar, Toledo se declaró incompetente y demoró en girar las actuaciones al Juzgado de Añatuya, que inició de oficio una investigación.
En noviembre de 2003 el entonces juez de Instrucción en lo Criminal y Correccional de Añatuya, Alberto Chanán, resolvió archivar una denuncia sobre venta y enterramiento de bebés en el Hospital de esa ciudad.
Las investigaciones, surgidas tras la denuncia del ex diputado Néstor Floridia, acusado por presunto abigeato, concluyó con el "sobreseimiento total y definitivo por inexistencia de hecho delictivo", en una causa que volvió a reabrirse por las denuncias de venta de recién nacidos.
La demanda derivó en excavaciones en los fondos del hospital, a cargo de efectivos policiales y el Cuerpo de Bomberos Voluntarios de Añatuya, determinando que los restos encontrados pertenecían a "desechos quirúrgicos o de gestaciones que no llegaron a tiempo".
Durante el proceso judicial, Floridia denunció que un grupo de monjas y el entonces obispo de Añatuya integraban una organización dedicada a la venta de recién nacidos, en complicidad con funcionarios judiciales, Registro Civil y hospital zonal. (Télam)
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