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domingo,
28 de
mayo de
2006 |
Enganchados. La cifra es un 15 por ciento mayor a igual período del año pasado. En un mes hubo 1.200 remisiones
Remolcaron al corralón, en 5 meses, más de 5.200 vehículos
"El mejor negocio es tener el auto en regla y evitar infracciones", indicó la jefa de Tránsito, Hebe Marcogliese
Lucas Ameriso / La Capital
En lo que va del año, más de 5.200 vehículos fueron remolcados al corralón municipal; un 15 por ciento más, si se lo compara con los primeros cinco meses del año pasado. Sólo en abril, las grúas engancharon 1.200 unidades en infracción, y hasta el 24 de este mes ya iban por los 1.139. Según la directora de Tránsito, Hebe Marcogliese, los resultados de los controles tienen una consecuencia directa: "En sólo dos años la tasa de mortalidad en accidentes de tránsito descendió un 45 por ciento". Lo que también va en alza es la recaudación: el año pasado fue de 8.122.000 pesos, es decir casi un 20 por ciento más que en 2004.
Los números oficiales resultan evidentes. La cantidad de vehículos en infracción que son remolcados hasta el corralón municipal va in crescendo: 757 en enero, 929 en febrero, 1.145 para marzo y 1.268 en abril, y hasta el 24 de mayo ya habían trepado a los 1.139. Es decir, un promedio algo superior a los 800 autos mensuales.
Los autos van a parar al corralón por distintos motivos. Controles de alcoholemia positivos, mal estacionamiento, documentación irregular y vehículos en mal estado son sólo algunas de las causas. En muchos casos se registran más de una infracción.
Lo cierto es que, de todas estas irregularidades, cerca de la mitad de los vehículos remitidos tienen que ver básicamente con la falta de elementos de seguridad (focos quemados, parabrisas rotos y otros daños), y otro 40 por ciento por irregularidades en la documentación obligatoria (licencia de conductor en regla, tarjeta verde y seguro de responsabilidad civil).
"Apuntamos principalmente a aquellas faltas que se vinculan con los elementos de seguridad del vehículo a fin de evitar que estas fallas produzcan accidentes", subrayó Marcogliese, para agregar: "Cuando se detiene a un conductor porque habla por celular mientras maneja, o no usa el cinturón de seguridad se requiere toda la documentación tanto del vehículo como de la persona, además de una verificación del estado de la unidad de acuerdo a lo exigido en la ley nacional de tránsito". Así, en un simple control saltan motivos para llevar el auto al corralón.
Según datos de la repartición, el 45 por ciento de los vehículos en infracción tiene fallas en las luces (reemplazo de ópticas, reparaciones eléctricas), un 15 por ciento presenta los parabrisas por problemas de visibilidad, caños de escape defectuosos un 7 por ciento, y un 30 por ciento carece de cobertura contra terceros.
En el predio de 27 de Febrero y Moreno hay capacidad para 200 automóviles, mientras que en el corralón oeste (Presidente Perón al 8000) hay espacio para unas 2 mil unidades.
"Existe mucha rotación entre los remitidos y los liberados, pero igual siempre queda un 10 por ciento con problemas crónicos como los coches abandonados, los de documentación irresoluble o aquellos que tienen causas penales y están a disposición de la Justicia", detalló Marcogliese.
Pero en Moreno están ajustados con el espacio. Si bien muchos autos son retirados en el día por los dueños (fácilmente identificables por su rostro desencajado), un 40 por ciento duerme varias noches en el lugar a la espera de su normalización. Tras 10 días corridos, la unidad es acarreada al corralón oeste.
De movida, 52 pesos
Tras la desesperación de no encontrar el auto, el conductor percibe que una oblea pegada en el cordón advierte sobre la remisión al corralón. Ya con el auto precintado, empiezan los dolores de cabeza para el infractor. De movida, y con todos los papeles en regla, hay que abonar 52 pesos por la tasa de acarreo, ya sean grúas municipales o las concesionadas a Tránsito Rosario, encargadas del remolque.
A este piso se le pueden agregar múltiples opciones. Por ejemplo, otros 70 pesos por un seguro de responsabilidad civil, cambiar una cubierta lisa (arriba de 100 pesos), más de 200 pesos para un parabrisas nuevo, o iniciar la transferencia del rodado (en el orden de los 350 pesos, todo depende del valor del coche).
“El mejor negocio es tener el auto en regla y no cometer infracciones, porque sale mucho más barato que estar en falta”, apuntó Marcogliese. La premisa es que el vehículo incautado vuelva a circular en condiciones y con las normas de seguridad. Esto es: con el parabrisas en condiciones, las luces reglamentarias, cubiertas con dibujo, frenos, matafuego, balizas y botiquín de primeros auxilios.
En cuanto a la documentación habrá que acreditar la tarjeta verde y registro de conductor actualizado y cobertura de daño contra terceros. Si el infractor no tenía la patente al día, se da un plazo de 10 días para su actualización, pero puede recuperar su auto.
¿Qué pasa cuando además se cometió una infracción? Si el conductor cometió una falta (estacionamiento prohibido, cruce en rojo, estacionamiento en línea amarilla), el juez emite la cédula de citación junto al juzgamiento, pero ya de por sí puede retirar su unidad. En los casos positivos de alcoholemia primero se juzga (en general se dicta la inhabilitación para conducir) y luego se libera el vehículo, pero no necesariamente debe pagarse la multa en el momento.
“Retirar un auto de acá cuesta lo que una persona no invirtió para ponerlo en condiciones. Tener un rodado es un objeto riesgoso y hay que asumir la responsabilidad que significa circular con él”, consideró la funcionaria.
600 mil pesos Sobre fin de año, la Municipalidad subastó 16 vehículos, 135 motos y cuatro lotes de rezagos, por los que recaudó más de 150 mil pesos que sumados a otros remates totalizaron 600 mil de recaudación. Por cada moto se obtuvieron unos 850 pesos, mientras que por los autos unos 2.117 pesos.
La subasta de rezagos y vehículos se da en el marco de la ley provincial Nº11.865 que permite vender todos los rodados levantados por el Ejecutivo en la vía pública, llevados al corralón y que nadie reclama.
Para su ejecución, cada automotor debe haber cumplido una estadía superior a los seis meses y tienen que estar cumplimentados los trámites de notificación a quienes fueron sus dueños. Los nuevos propietarios obtienen un nuevo dominio, limpio de deudas.
Más control pero menos actas La cantidad de actas de infracción en los últimos tres años descendió a la mitad. “Y la curva de muertes por accidentes de tránsito bajó un 45 por ciento en el mismo período”, remarcó. De 81 víctimas en 2003 a 45 en 2005 en las calles rosarinas.
Mientras, en 2003 se labraban 12 mil actas al mes, el 90 por ciento eran por mal estacionamiento, es decir sin identificar al conductor. “En este trienio se fue reduciendo hasta ahora con 5.500 actas, pero con un 60 por ciento de infractores identificados. Esto revela que la fiscalización apunta al control integral y no sólo a labrar actas”, justificó la directora del área.
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El corralón de Moreno tiene capacidad para 200 autos.
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