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 domingo, 11 de diciembre de 2005  
El inglés Harold Pinter logró el galardón en Literatura, pero no pudo concurrir a recibirlo por razones de salud
Otorgan el Nobel de la paz a un opositor de la bomba atómica
Se trata del egipcio Mohammed El Baradei, quien advirtió que "en el mundo todavía hay 27 mil cabezas nucleares: son demasiadas"

El director del Organismo Internacional de Energía Atómica (Oiea), el egipcio Mohammed El Baradei, recibió ayer en Oslo el Premio Nobel de la Paz 2005, junto a otros nueve científicos que fueron premiados en Estocolmo con el mayor galardón de sus vidas.

El Comité Nobel de Noruega concedió el galardón en partes iguales a El Baradei, de 62 años, y al Oiea, con sede en Viena, que "contribuyó decisivamente a limitar el uso militar de la energía atómica", según el jefe del Comité del premio, Ole Danholt Mjos.

El premio está dotado con 1,1 millón de euros (cerca de 1,3 millón de dólares). La selección se realizó entre un récord de 199 nominaciones al galardón.

Tanto El Baradei como el organismo que dirige recibieron el Nobel por sus "esfuerzos para prevenir el uso de la energía atómica con fines militares y por garantizar que la energía nuclear para objetivos pacíficos es usada de la manera más segura posible", aseguró Mjos.

"El Baradei es la personalidad central en el reforzamiento del papel del Oiea", comentó Mjos en una ceremonia a la que asistió el rey de Noruega, Harald V.

En su discurso de aceptación, El Baradei destacó los retos a los que se enfrenta la comunidad internacional y los esfuerzos para prevenir la proliferación nuclear.

Como medida concreta, El Baradei aseguró que tiene previsto establecer un "banco de combustible de reserva, para que todos los países tengan las garantías de que recibirán el combustible que necesitan por sus actividades nucleares pacíficas de bona fide (buena voluntad)".

Además,el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas debe apoyar las inspecciones del Organismo de Energía Atómica y es necesario hacer más esfuerzos para promover el desarme de armas nucleares, dijo el egipcio.

"Todavía hay 8 o 9 países que tienen armas nucleares. Todavía hay 27.000 cabezas nucleares: creo que son demasiadas", aseguró El Baradei.

En una entrevista publicada ayer por el diario noruego "Aftenposten", El Baradei afirmó: "Ningún país puede evitar que otro obtenga armas atómicas por medio de la violencia. Cualquier bombardeo sólo logrará retrasar por un tiempo los planes nucleares, que luego serán reanudados con más decisión y sed de venganza".

El egipcio no se refirió directamente a Israel, donde el ex primer ministro Benjamin Netanyahu afirmó que ordenaría el bombardeo de las instalaciones nucleares iraníes en caso de ganar las próximas elecciones.

Un médico australiano que ingirió un extracto de bacteria para demostrar su teoría sobre la úlcera de estómago se unió ayer a otros nueve científicos en la ceremonia de entrega de los premios Nobel, de la que estuvo ausente por segundo año el laureado en Literatura.

El dramaturgo británico Harold Pinter no pudo viajar a Estocolmo por consejo médico, debido a que sufre cáncer de esófago, y envió a su editor, Stephen Page. Su ausencia se suma a la de la autora austríaca Elfriede Jelinek, que sufre fobia social y que el año pasado no asistió a la ceremonia.

Pero el discurso de aceptación de Pinter, divulgado esta semana, fue una vitriólica condena de la invasión a Irak. El dramaturgo pidió que el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, y el primer ministro de Gran Bretaña, Tony Blair, fuesen llevados ante el tribunal internacional de Justicia de La Haya por presuntos crímenes de guerra.

En tanto, el médico australiano Barry Marshall se convirtió en uno de los ganadores más memorables del Nobel por actuar él mismo como conejillo de indias para demostrar su teoría de que una bacteria causaba las úlceras estomacales y no el estrés, frente a la desconfianza del establishment médico.

El médico ingirió una pócima que contenía la bacteria Helicobacter pylori y que él y Robin Warren estaban seguros de que causaba las úlceras. La teoría quedó demostrada cuando muy pronto Marshall cayó enfermo.

El Nobel de Química fue entregado a los estadounidenses Robert H. Grubbs y Richard R. Schrock, y al francés Yves Chauvin por el desarrollo de una "danza" química que permite a las moléculas canjear átomos.

Los estadounidenses Roy J. Glauber y John L. Hall, y el alemán Theodor W. Haensch ganaron el Premio Nobel de Física por su labor en aplicar la física del quantum al estudio de la óptica y de la luz.

Los Nobel, considerados los premios más prestigiosos del mundo en ciencia y literatura, se han otorgado desde 1901. (DPA, Reuters y AP)
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El egipcio recibió el Nobel en Oslo, Noruega.

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