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domingo,
11 de
diciembre de
2005 |
¿Quién le teme a King Kong?
La crítica se pregunta si la historia seguirá vigente
Un tipo peludo con un interés malsano por las rubias tiene la misión de salvar el año cinematográfico 2005 poco antes de su conclusión.
La remake del clásico de Hollywood "King Kong" (1933), a cargo del director de la exitosa saga "El señor de los anillos", Peter Jackson, se estrenará el jueves próximo y se espera que resulte un éxito de taquilla. Sin embargo, flota en el aire la pregunta: ¿Quién le teme hoy en día a un gorila?
No sólo uno está acostumbrado actualmente a esperar escenas fuertes incluso de "Harry Potter". Contrariamente a 1933, hoy cualquiera sabe que los gorilas no son monstruos sino gigantes dulces y tímidos. Algunos quizá incluso sepan que los gorilas tienen dificultades para trepar, mientras que el de la película debe escalar nada menos que el Empire State, el edificio más alto del mundo en los años 30. Problemas para los que Jackson al parecer ha hallado una solución.
A los nueve años, el realizador neocelandés vio por primera vez el clásico en blanco y negro de 1933. "Fue un hito en mi vida", asegura. "Vi "King Kong" y pensé: •Quiero ser director de cine'", declaró Jackson.
En aquel entonces, se construyó un Empire State Building de cartón y un King Kong de masa para modelar y ropa de su madre, y filmó la escena final en el rascacielos en su casa, con una cámara Súper 8.
En 1996 el sueño de hacer una remake parecía concretarse, cuando recibió luz verde de parte de los estudios Universal. Pero ocho meses más tarde, poco después de que la nueva versión de "Godzilla" resultara un fracaso taquillero, la productora retiró su oferta y dejó en la nada a Jackson.
"Fue fulminante, un momento terrible", recuerda Jackson. Siete años después el cineasta se había convertido en una celebridad con la trilogía de "El señor de los anillos" y se encontraba en condiciones de imponer él los términos bajo los cuales se reanudaría finalmente el proyecto para Universal.
El resultado es monumental. La duración es de tres horas -el doble del original- y el costo asciende a 207 millones de dólares - un tercio más de lo presupuestado-. Pero con esto no está dicho que el resultado final vaya a ser convincente.
Ya una vez, en 1976, una remake de este clásico fue destrozada por la crítica. La versión de John Guillermin fue considerada simplemente una copia sin ningún encanto.
El director del primer "King Kong", Merian C. Cooper, concibió al gorila sobre el Empire State como una lucha entre la civilización y la naturaleza. En un pequeño pero significativo papel secundario, el realizador aparece pilotando el avión de combate que al final hiere de muerte al animal.
Los fans están ansiosos por saber si Jackson hará lo mismo en su propia versión.
Para Naomi Watts, esta película será su oportunidad de convertirse en una superestrella. Allí encarna a la hermosa "mujer blanca" con la que Fay Wray entró en la historia del cine (ver aparte).
Para aceptar este trabajo, Wray se dejó engatusar por Cooper con la promesa de que actuaría codo a codo con el "actor más grande y oscuro de Hollywood". "Yo pensé que se refería a Cary Grant", aseguró la intérprete, quien murió en 2004 sin poder ver el nuevo filme.
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