Año CXXXVII Nº 48413
La Ciudad
Política
Economía
Información Gral
Opinión
El Mundo
Escenario
La Región
Policiales
Cartas de lectores


suplementos
Ovación
Salud
Autos


suplementos
ediciones anteriores
Turismo 06/06
Mujer 06/06
Economía 06/06
Señales 06/06
Educación 05/06
Campo 05/06
Salud 02/06
Autos 02/06


contacto

servicios

Institucional

 miércoles, 09 de junio de 2004

El celular lo traicionó

Un teléfono celular hizo caer a "Mohammed el Egipcio" y dejó al descubierto a muchos elementos de Al Qaeda en Italia. "Los extremistas han conformado una organización intangible, en base a figuras insospechables y capaces de moverse desde Europa al norte de Africa", afirma ayer el Corriere della Sera.

Según el diario de Milán, la célula que cumplió la masacre de Madrid estaba compuesta por verdaderos profesionales del terror y por elementos menos adiestrados, pero capaces de llevar a fondo su misión. Pero este fue su punto débil.

Por un lado, los marroquíes del Grupo Combatiente Salafita lograron hacerse del explosivo y preparar los ingenios explosivos a partir de celulares modificados. Pero los elementos de segunda línea, como Jamal Zougam, cometieron errores increíbles, empezando por el celular que no activó la carga explosiva y se transformó en la pista más importante de los investigadores.

Por una tarjeta telefónica llegaron a Zougam y su telecentro, y a través de él al resto de la célula, que decidió inmolarse al verse rodeada en Leganés. Se sabe que antes de volarse llamaron a un emir detenido en Inglaterra, Abu Quetada, presumiblemente para solicitarle autorización para suicidarse.

Hay otros casos de líderes de Al Qaeda que fueron arrestados o muertos gracias a las "huellas" telefónicas o electrónicas que dejaban a su paso. El más célebre es el del "gerente general" de Al Qaeda, Jaled Sheik Mohammed, planificador del 11 de septiembre. Durante su huida habría recurrido a menudo al uso de su computadora portátil y al teléfono satelital. Así fue detectado por las antenas de la red Echelon de los anglo-norteamericanos, quienes lo ubicaron en Pakistán. Además, siguiendo la pista de sus llamadas descubrieron una red de comunicaciones que se basaba en tarjetas telefónicas compradas en Suiza. Estas derrotas llevaron a los líderes qaedistas a tomar mayores precauciones: el propio Bin Laden hace años que no usa su teléfono satelital.

enviar nota por e-mail

contacto
buscador

Notas Relacionadas
El jefe de Al Qaeda detenido en Milán se atribuyó el atentado de Madrid


  La Capital Copyright 2003 | Todos los derechos reservados