La izquierda inició los primeros acercamientos para la eventual conformación de un interbloque en Diputados, tras la elección sin precedentes que llevó a la Cámara baja a cinco dirigentes del sector. Izquierda Unida ofreció públicamente a Luis Zamora, representante de Autodeterminación y Libertad (AL), conformar un interbloque parlamentario. En la Capital Federal, la lista de AL encabezada por Zamora (con mínima estructura organizativa y casi sin campaña electoral) obtuvo el 10 por ciento de los votos, con lo que también ingresó a la Cámara baja Marta Castaño. La elección de Zamora constituyó la gran sorpresa a nivel porteño, único distrito donde se presentó, aunque algunas encuestas previas al comicio habían anticipado una significativa intención de voto en su favor y la mejor elección de la izquierda porteña desde 1961, cuando el socialista Alfredo Palacios llegó al Senado. Zamora ya había sido diputado (por la Izquierda Unida original, que integraban el PC, el Movimiento al Socialismo (MAS) y grupos menores), después de ganar la primera experiencia de internas abiertas a mediados de los 80. Autodeterminación y Libertad invocó en su modesta campaña la honestidad de Zamora, "uno de los pocos legisladores que no cobró coimas y renunció a su jubilación de privilegio", por lo que al dejar la banca retomó su profesión de abogado y vendió libros casa por casa como medio de vida. También insistió en rechazar el pago de la deuda externa, entre otras medidas, y esbozó elementos de una autocrítica respecto de las organizaciones tradicionales de la izquierda, a las que atribuyó la estructuración de jerarquías internas, la pretensión de erigirse en "dueñas de la verdad" y el modo en que se relacionan con la sociedad, entre otros rasgos que exhortó a superar. Por su parte, Izquierda Unida (IU) (constituida ahora por el Partido Comunista (PC) y el Movimiento Socialista de los Trabajadores) logró el ingreso de tres de sus candidatos a la Cámara de Diputados, uno por la Capital Federal y dos por la provincia de Buenos Aires. La IU exhortó en su campaña electoral a superar la clásica dispersión de la izquierda y promoverá, desde los escaños que logró, un reagrupamiento con miras a los comicios presidenciales de 2003. En el caso del distrito porteño, AL, IU y agrupaciones menores de izquierda que acudieron a estas elecciones recibieron en conjunto cerca del 25 por ciento de los votos positivos y en otros distritos, aunque en menor escala, también lograron una cuota conjunta significativa, aunque esterilizada por la dispersión. IU obtuvo cerca de 600 mil votos en la suma de distritos, por lo que se proclamó "la cuarta fuerza clara en el país", según palabras de la legisladora porteña Vilma Ripoll. La coalición izquierdista confirmó el ingreso al Congreso de Patricia Walsh por Capital Federal y Juan Carlos Giordano y Miriam Sonnati por Buenos Aires. Además, León Zimmerman y Daniel Campos irán a la Legislatura bonaerense y obtuvo dos diputados provinciales en Córdoba y dos convencionales constituyentes en La Rioja. En la Capital Federal, Ripoll y Patricio Echegaray ocupaban ya bancas de legisladores. Además de reiterar la convocatoria a la unidad de la izquierda, Ripoll dijo que, si bien IU no tiene afinidad política con el ARI, "no habrá problemas de principios para votar juntos. No hay sectarismo, pero tenemos diferencias políticas y no tenemos acuerdos de fondo". Por otra parte, aunque no ingresó al Congreso, el Polo Obrero del legislador porteño Jorge Altamira obtuvo dos bancas de diputados provinciales en Salta, uno por la localidad de Tartagal y otro por General Mosconi.
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