El ministro del Interior, Ramón Mestre, consideró ayer que debe abrirse un debate acerca de si el sufragio tiene que seguir siendo obligatorio o pasar a ser voluntario, a partir del alto porcentaje de ciudadanos que decidió no participar en los comicios legislativos del domingo pasado. En rigor, el oficialismo blanqueó una alternativa fogoneada horas antes por el gobernador de Santa Fe, Carlos Reutemann, y el reelecto senador nacional de la Alianza Horacio Usandizaga. "La ley prevé una sanción para quienes no votan, pero cuando nos damos cuenta de que existe esta magnitud de deserción a la hora de asumir esta responsabilidad, es un tema que vale la pena ser analizado y considerado para saber si debe mantenerse este criterio o no", afirmó sorpresivamente Mestre. En una conferencia de prensa, el funcionario recordó que los partidos políticos mayoritarios mantienen una posición tradicional respecto de la obligatoriedad del voto. Sin embargo, reconoció que el tema puede ser objeto de análisis en el marco de la reforma política impulsada por el gobierno de Fernando de la Rúa. En una autocrítica, Mestre admitió que la "desconfianza y el escepticismo" de la población se debe "a las propuestas que hacemos los dirigentes políticos, que no son posibles de cumplir porque la realidad es más fuerte que el voluntarismo". El titular de la cartera política subrayó que la elección del domingo fue "totalmente atípica" por la alta deserción de votantes y el elevado porcentaje de sufragios en blanco y anulados. Asimismo, destacó que esa conducta de los ciudadanos "significa la no satisfacción frente a las propuestas electorales o los motivos de la convocatoria para que emita su voto". Mestre brindó datos sobre la cantidad de votos positivos en los principales distritos del país. Según afirmó, en Santa Fe ascendieron al 44,49 por ciento, seguida por Capital Federal (51,84), Buenos Aires (58,29), Córdoba (59,99), Entre Ríos (61,19) y Mendoza (61,69). Al hacer un balance oficial de los resultados de los comicios legislativos, el ministro ratificó que "el Poder Ejecutivo está atento a valorar cuáles fueron las expresiones al momento de emitir sus sufragios, y a partir de allí seguirá su accionar en función de esta realidad". Consultado sobre qué debería hacer la clase política para revertir el descreimiento que tiene en el seno de la población, atento a los resultados de las urnas, Mestre subrayó que "lo primero es asumir los datos de la realidad que vive el país". "En la medida que no asumamos la realidad y sigamos haciendo propuestas como dirigentes políticos que no son posibles de cumplir, porque la realidad es más fuerte que el voluntarismo, esto es lo que genera el escepticismo y desconfianza, y el electorado se pregunta para qué voy a votar", aseveró. Finalmente, Mestre resaltó la "satisfacción" del gobierno porque las elecciones legislativas se desarrollaron con la más "absoluta normalidad". Al filo de la medianoche del domingo, Reutemann había sorprendido: "Quizá llegó el momento de pensar si el voto debe ser obligatorio. O si se debe pensar de aquí en adelante en la posibilidad de ir a la misma situación de Estados Unidos, donde el sufragio no es obligatorio". En rigor, Usandizaga se había encargado de instalar el tema unas horas antes, cuando aseguró que a los argentinos "deberíamos darles la libertad de votar".
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