El presidente Fernando de la Rúa pareció ponerle ayer un nuevo plazo, aunque indefinido, al recambio ministerial pero se preocupó en enviar claros mensajes hacia sus ministros. "Cuando sea el momento lo anunciaré y si no es el momento no habrá anuncios. Lo que sí, repito, quiero absoluta cohesión y coherencia en todo el gobierno, no más peleas o conflictos ventilados por la prensa o diferencias, una voz única porque el pueblo reclama cohesión, acción y trabajo responsable", sintetizó el jefe del Estado en breves declaraciones a la prensa antes de partir a España. La situación del titular de Desarrollo Social, Juan Pablo Cafiero, quedó para el regreso del primer magistrado pero todo hace suponer que el frepasista parece allanar día a día el camino de salida. De la Rúa mantuvo febriles reuniones con casi todos los miembros de su gabinete, con la intención presunta de dejar delineado un nuevo equipo de gobierno que anunciaría a su regreso del viaje a España. Todos los ojos se dirigían hacia el ministro de Economía, Domingo Cavallo, habida cuenta de que el "voto bronca" fue interpretado como el rechazo al actual plan económico. Sin embargo nada hacía prever la salida del titular del Palacio de Hacienda. De la Rúa optó por no responder a las preguntas de los cronistas que lo esperaban en la Casa de Gobierno sobre los inminentes cambios en el elenco de ministros y las nuevas medidas económicas que se anunciarían en estas horas. Tampoco formularon declaraciones los ministros Cavallo, Horacio Jaunarena, así como a los titulares de la Afip, Armando Caro Figueroa, y de la DGI, Horacio Rodríguez Larreta. No se dio información oficial sobre el motivo de las reuniones, en momentos en que se esperan anuncios de cambios en el gabinete, así como un nuevo paquete de medidas económicas para intentar sacar al país de la crisis.
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