Año CXXXVII Nº 49040
La Ciudad
Política
Información Gral
Opinión
El Mundo
La Región
Policiales
Cartas de lectores


suplementos
Ovación
Turismo
Mujer
Economía
Escenario
Señales


suplementos
ediciones anteriores
Turismo 26/02
Mujer 26/02
Economía 26/02
Señales 26/02
Estilo 18/02

contacto

servicios
Institucional

 domingo, 05 de marzo de 2006  
Viajeros del tiempo

Toros y comparsas. Un boletín lanzado ayer por la comisión del corso propone el local del Coliseo Taurino para que allí se realice el certámen de comparsas que está previsto para hoy a las cuatro de la tarde. Pero allí el jurado no podrá dar su voto con conocimiento de causa ni las comparsas podrán exponer sus adelantos porque las condiciones acústicas de ese local -que son ningunas, abierto a todos los vientos como está- no permiten apreciar el canto individual o en coro. Lo razonable hubiera sido elegir un local más adecuado, como el Olimpo o el Nuevo Politeama, que son salas que permiten la presencia de agrupaciones numerosas sin que se originen confusiones. Esperamos que la Comisión Popular reconsidere su decisión y solicite el Nuevo Politeama (1).

Cangrejo telefónico. Anoche, después de las doce, estuvimos 33 minutos bien contados dando vuelta al manubrio para pedir comunicación con el telégrafo nacional, y de la casa central del teléfono no contestaron. Si ese es el servicio que inaugura el nuevo gerente, la empresa, que ya estaba desconceptuada por sus irregularidades con los abonados, en vez de mejorar va para atrás, como el cangrejo (1).

El final de una retreta. La amplia y hermosa plaza fue llenándose de gente paulatinamente, atraída por la temperatura primaveral que reinaba. El paseo estaba en todo su apogeo y la banda de música hacía oir sus armoniosos acordes. El cielo brillaba sembrado de infinitas y luminosas estrellas cuando de pronto, y sin que nada lo hiciera sospechar, a eso de las nueve y media se levantó una furiosa ráfaga de viento con tierra que se pegaba a la cara y enceguecía los ojos y que sembró la confusión entre la concurrencia, la que se desbandó en distintas direcciones. Los sombreros de paja volaban por los aires, las medias galeras parecían jugar a las carreras y sus dueños salían en persecución de sus indispensables tapa-cabezas, los que al ser alcanzados presentaban tremendos machucones y abolladuras. ¿Y las niñas? Buscaban a las mamás, y éstas a las niñas. En un cuarto de hora la plaza estuvo totalmente barrida y de lo que antes era todo animación sólo quedaron el silbido constante del viento y los árboles que se inclinaban imponentes (2).

Huelga de ferrocarrileros. Se mantiene firme y general la huelga de los ferrocarrileros, con la disposición unánime de no volver al trabajo mientras no haya arreglos equitativos. Se ha podido comprobar que la unión solidaria predomina entre ellos por sobre cualquier pasión o conveniencia y es ésta la clave del por qué se ha extendido tanto y tan rápido la presente huelga. Las casillas de señaleros, guardas y faroleros están severamente vigiladas por soldados armados en previsión de algún choque sangriento ya que se trajo nuevo personal de Buenos Aires para reemplazar a los huelguistas. Mientras tanto, sobre las vías hay algunos vagones cargados con diferentes productos que se están pudriendo a causa de las torrenciales lluvias que han caído. En el puerto y embarcaderos siguen aglomerados muchos vapores de ultramar esperando recibir la preciada carga, pero con esto los estibadores están de brazos cruzados y no sería de extrañar que hagan causa común con los ferrocarrileros (3).

Investigación y realización Guillermo Zinni.

Ver La Capital de 1900 (1), 1902 (2) y 1904 (3).
enviar nota por e-mail
contacto
Búsqueda avanzada Archivo

Notas Relacionadas
Efemérides


  La Capital Copyright 2003 | Todos los derechos reservados