Cartas de lectores
 
Año CXXXVI Nº 49953
Política
Economía
La Ciudad
La Región
Información Gral
Opinión
El Mundo
Policiales
Cartas de lectores


suplementos
Ovación
Salud
Autos
Escenario


suplementos
ediciones anteriores
Turismo 31/08
Mujer 31/08
Economía 31/08
Señales 31/08
Educación 30/08
Campo 30/08


contacto

servicios

Institucional

 miércoles, 03 de septiembre de 2003

Las cosas por su nombre

En los tiempos que corren algún grupo de personas reclaman ciertos derechos que no son tales, como por ejemplo, el de la mujer a abortar (porque dicen que es disponer de su propio cuerpo). Si cada mujer ejercitara este supuesto derecho implicaría que la raza humana tiene derecho a extinguirse. ¿No les parece ridículo; tener derecho a vivir suena más lógico, no? También reclaman el derecho a adoptar. Ninguna persona tiene este derecho; en todo caso, el que tiene derecho a tener una familia es el niño. En el caso de un chico huérfano o abandonado, es el Estado quien debe ampararlo dándole en adopción a una familia. De lo contrario, si alguien tuviera derecho a adoptar, bastaría con ir a un orfanato o agarrar a un niño de la calle. Ahora bien, el juez, al ver si una persona puede adoptar a un chico debería cerciorarse de que no conviva con otra persona del mismo sexo. ¿A usted le hubiera dado lo mismo ser criado por dos papás o dos mamás?

Adrián Munné

enviar nota por e-mail

contacto
buscador

  La Capital Copyright 2003 | Todos los derechos reservados