Año CXXXIX Nº 49308
La Ciudad
Política
Economía
Opinión
La Región
Información Gral
El Mundo
Escenario
Policiales
Cartas de lectores



suplementos
Ovación
Salud
Página Solidaria


suplementos
ediciones anteriores
Página Solidaria 29/11
Turismo 26/11
Mujer 26/11
Economía 26/11
Señales 26/11
Educación 25/11
Estilo 18/11
Chicos pero grandes 11/11
Autos 26/10

contacto

servicios
Institucional



 miércoles, 29 de noviembre de 2006  
Causas en el fuero laboral rosarino
Se suman denuncias contra una firma de call center
Una empleada adujo que el uso de auriculares le produjo una lesión y otra dice haber sido discriminada

Una joven que trabajaba en una empresa que realiza asistencia comercial telefónica para usuarios de celulares de Estados Unidos denunció a la firma porque, a su entender, el prolongado uso de auriculares le habría provocado una disminución auditiva. El caso se conoció a pocos días de que otra ex empleada radicara una denuncia por "despido discriminatorio". La chica se había mostrado como referente de sus compañeras para lograr reivindicaciones en las condiciones de trabajo tan esenciales como poder levantarse para ir al baño, tiempo que antes se le descontaba del descanso de 15 minutos otorgado por jornal.

Esta última presentación se hizo en el Juzgado Laboral de la Primera Nominación, a cargo de Sylvia Suárez. Giorgina Lo Giudice trabajaba desde agosto de 2004 como operadora en el call center Apex América Centro de Interacción Multimedia S.A, que funciona en Rosario en Mitre 577, asesorando en inglés a usuarios de celulares de ese país.

Ahora W.K. inició otra demanda contra el call center pero por "enfermedad profesional" y accionó por "daños y perjuicios" exigiendo una reparación integral. Es que por la prolongada exposición auditiva se le diagnosticó acúferos en ambos oídos y solicitó tareas acorde a la dolencia que sufría, pero nunca se las asignaron y se dio por despedida. Esta causa se tramita en el juzgado Laboral de Adriana María Manna, y en la presentación se hace alusión a la falta de elementos de seguridad laboral, de descanso y de un adecuado encuadramiento sindical.

Lo Giudice, en tanto, era activista gremial y participaba en las gestiones vinculadas a la defensa de sus derechos. En marzo se eligieron los delegados y la joven se erigió como referente, aunque no participó de la elección porque no contaba con la antigüedad requerida por la Asociación Empleados de Comercio.

El 9 de agosto de 2006 el gremio hizo una presentación ante la Secretaría de Trabajo solicitando un tiempo para satisfacer las necesidades fisiológicas, un descanso visual cada dos horas y un intervalo entre los llamados. En esa audiencia se logró el objetivo respecto al acceso a los baños y se convocó a otra para el 12 de septiembre, donde se avanzaría sobre otros reclamos.

Pero el 14 de agosto, Lo Giudice fue despedida. La empresa depositó la indemnización por despido sin causa, pero la joven no lo retiró porque pretende recuperar la fuente laboral y denuncia la nulidad del "despido discriminatorio".

Los profesionales que la asesoran destacan que la empresa alega que el despido se produjo por "incumplimientos reiterados de obligaciones específicas", pero nunca los invocó en las audiencias. "Es una contradicción; depositaron la indemnización por despido sin causa, siendo que jurídicamente no corresponde si se demuestra que existió una causa", indicó la abogada Cynthia Santos Crippe, quien agregó: "Vemos una conexión directa entre el despido y las tareas gremiales que realizaba".
enviar nota por e-mail
contacto
Búsqueda avanzada Archivo




  La Capital Copyright 2003 | Todos los derechos reservados