Año CXXXVII Nº 49284
La Ciudad
Política
Información Gral
El Mundo
Opinión
La Región
Policiales
Cartas de lectores



suplementos
Ovación
Turismo
Mujer
Economía
Escenario
Señales


suplementos
ediciones anteriores
Salud 01/11
Página Solidaria 01/11
Turismo 29/10
Mujer 29/10
Economía 29/10
Señales 29/10
Educación 28/10

contacto

servicios
Institucional



 domingo, 05 de noviembre de 2006  
Procesado por matar a un joven dentro de un boliche en Pichincha
Catorce testigos lo acusan por dispararle de frente a Fernando Cena, de 20 años. Fue el 12 de febrero

El crimen del joven Fernando Cena, ocurrido en febrero pasado en el interior de una disco del barrio de Pichincha, fue un homicidio doblemente agravado. Por un lado, la víctima fue ejecutada en forma "alevosa" con un disparo en la cabeza "sin que pudiera advertir ni la inminente agresión, ni el poder ofensivo en su contra", situaciones que la colocaron "en estado de indefensión". Por el otro, el presunto autor del hecho realizó su acción en un lugar público, donde también puso en peligro la vida de muchas personas, utilizando además un arma de fuego sin estar habilitado.

A esas conclusiones llegó la jueza de Instrucción Nº2 Alejandra Rodenas al dictar el procesamiento y prisión preventiva de Daniel Pacha Coronel por la muerte de Fernando Cena, un muchacho de 20 años que fue baleado en el interior del boliche La Zona, de Aristóbulo del Valle entre Callao y Ovidio Lagos, y que murió ocho días después. La resolución, una medida judicial provisoria, fue dictada en base a las pruebas reunidas hasta al momento.

La defensa del imputado puede apelar ante la Cámara Penal. Pero sólo si el dictamen queda firme Coronel será sometido a juicio para saber si es culpable o inocente.

El caso estuvo rodeado de controversias. En aquel momento el local contaba con un sistema detector de metales y siempre se sospechó que Coronel, un barrabrava de Rosario Central, tenía vinculación con los dueños del boliche.

Justamente, uno de los escollos con que tropezaron los investigadores para profundizar la pesquisa fue no poder tomarle declaración a los titulares del boliche. "Se los citó por medio de los datos suministrados por la Municipalidad, pero nunca comparecieron", dijo una fuente judicial.

Todo sucedió cerca de las 4 del 12 de febrero pasado. Fernando llegó a la discoteca con unos amigos. Un par de horas antes había estado tomando algo en un bar. Según declararon testigos, el muchacho se encontraba en la pista de baile junto a cuatro o cinco compañeros. En un momento dado se acercaron dos hombres, uno robusto y el otro más flaco y bajo. Cuando estaban a pocos metros, el más grande habría dicho: Fue ese, fue ese . Entonces el más petiso sacó un arma que tenía en la cintura y le pegó un tiro en la cabeza al muchacho.

El agresor y su acompañante aprovecharon el desbande que se produjo tras el estampido y huyeron. Según testigos desaparecieron por Ovidio Lagos. Fernando llegó en estado crítico al Hospital Clemente Alvarez y murió días después. La investigación policial y judicial derivó poco después en la detención de Pacha Coronel como presunto homicida.

El imputado, de acuerdo a testimonios recogidos en la causa, fue señalado por catorce testigos directos e indirectos como la persona que se acercó a Cena y luego le disparó. Entre esas personas se cuenta un grupo de asistentes al boliche que dijeron en Tribunales haber visto al Pacha en la puerta del local. Uno, en particular, lo conocía por haber compartido un lugar en la barrabrava canalla.

En el expediente quedaron expuestos los dichos de testigos que aseguraron haberlo visto, minutos antes del ataque, manipular un arma de fuego en la barra de la disco. "La golpeaba contra la barra", declaró una persona, cuyos datos se mantienen en reserva.

La jueza Rodenas entendió que Coronel actuó con alevosía: "La víctima no pudo advertir ni la inminencia de la agresión, ni el poder ofensivo del accionar luego desplegado y por ende tampoco su magnitud. Eso la colocó en estado de indefensión". Otro agravante que tuvo en cuenta la magistrada fue el lugar donde ocurrió el hecho. "La cantidad de gente presente y el tipo de agresión desplegado para lograr el resultado han puesto en riesgo el bien jurídico tutelado tanto para la víctima como para el grupo de personas que se encontraba allí".
enviar nota por e-mail
contacto
Búsqueda avanzada Archivo




  La Capital Copyright 2003 | Todos los derechos reservados