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domingo,
28 de
mayo de
2006 |
Tras superar la crisis, el sector ya piensa en exportar
La industria carrocera de
la región ya puso segunda
Las empresas del Gran Rosario recuperaron capacidad productiva. Abastecen a las grandes firmas del país
Leticia Chajchir
La industria carrocera local quiere recuperar las luces de los viejos tiempos, aquellas que la posicionaban como el polo productivo del sector más importante del país. Y para eso, después de pilotear la crisis -y tras varios tropiezos y caídas- ahora recuperaron su capacidad de producción y apuestan a ganarle mercado a Brasil, el segundo productor mundial en el rubro.
La crisis de 2001 paralizó al transporte y el sector carrocero sintió el impacto, pero a partir de 2003 la situación comenzó a revertirse. El año pasado los empresarios del transporte de larga distancia compraron mil coches en todo el país, de los cuales 540 fueron carrozados en la Argentina y puntualmente en Rosario, en las siete empresas que se dedican a esta actividad.
Esto es así porque la región sigue siendo el único lugar del país, donde se equipan ómnibus de larga distancia y por tanto, es la que abastece a las grandes firmas de la Argentina.
La caída del sector comenzó cuando en 1995 Brasil se vio beneficiado por el dumping financiero y comenzó a acaparar la producción carrocera. Pero tras la devaluación del peso respecto del real, el equipamiento brasileño se encareció y la Argentina comenzó a ganar mercados.
"Siempre fue un tema de costos, no de calidad del producto, por suerte ahora somos nosotros los que estamos cubriendo la oferta nacional", explicó Raúl D'Alessandro, titular de la firma San Antonio Buses y presidente de la Cámara de Carroceros de Omnibus de Larga Distancia (Caladi).
Para D'Alessandro, la razón por la cual no se carrozan la totalidad de los coches en la zona es la falta de capacidad productiva de las empresas locales.
Sin embargo, Omar Santero, el titular de Carrocerías Sudamericana señaló que todavía no han acumulado más del 65% de su capacidad de producción. "No hemos superado el 90% mensual, hacemos 6 unidades semanales, o sea, unas 300 unidades al año. Podemos decir que todavía no hay un pico de demanda histórica", apuntó el empresario.
Desde 2003, Sudamericana se dedica a la carrocería de minibuses y ómnibus de media y larga distancia.
En relación a las ventas, D'Alessandro sostuvo que el fuerte sigue siendo el mercado local, que viene haciendo punta con el boom del turismo. "La mayoría de nuestras ventas son para las grandes empresas de transporte nacional, porque los chasis, al comprarse en Brasil, ya vienen acá para ser carrozados", explicó el presidente de Caladi. Empresas como Urquiza, Chevallier y Empresa Argentina son los principales compradores.
No obstante, para Sudamericana el desafío hoy es mejorar la calidad para ampliar nuevos mercados. Por esa razón desde hace algunos años la firma comenzó a incursionar en el exterior. "Ya vendimos en Perú y Estados Unidos y ahora estamos negociando para empezar a vender en Sudáfrica", contó Santero.
Paso a paso
El proceso de equipamiento de chasis dura entre 30 y 60 días: primero se compran los chasis en Brasil, que son fabricados por las grandes plantas automotrices como Scania, Mercedes Benz, Volvo y Volskwagen. Luego, las carroceras hacen la estructura base en tubos soldados, y una vez listo, ese armazón es revestido en plástico, láminas de hierros y aluminio para luego trabajarlo en su interior con maderas, telas y vidrios. "La cantidad y diversidad de materiales requeridos necesita de un trabajo especializado, que también tenga mucho de creatividad e imaginación", señaló Santero.
La mano de obra calificada no parece ser un problema para este sector. "Por suerte, hace cinco años que venimos capacitando a gente con mucho éxito", apuntó D'Alessandro.
En cuanto al aumento de los costos industriales, los carroceros no se quedaron afuera y en el último tiempo notaron una suba importante en los materiales que intervienen en el proceso de producción, en especial las láminas de acero, chapas laminadas, pintura y plástico. "Tuvimos que absorber los aumentos resignando utilidades porque, de lo contrario, Brasil vuelve a avanzar sobre el mercado", explicó Santero.
Otra de las trabas es la modalidad de financiación de las unidades. "Como el empresario del transporte compra el chasis con una prenda, no podemos nosotros aplicar otra en la carrocería, es por eso que tenemos que implementar instrumentos de financiamiento propios", explicó D'Alessandro en relación a cómo se manejan con sus compradores.
Sin embargo, y a pesar de las dificultades, las perspectivas son más que favorables. Según D'Alessandro este año la cantidad de coches carrozados en la zona será mayor. "No se si el número total de unidades vendidas aumentará, pero sí la proporción de aquellos fabricados acá, el mercado se repartirá mejor y será favorable para las empresas locales. El único riesgo que corremos es que las terminales no den abasto y no puedan proveer de chasis o que la situación del país de otro vuelco y no podamos vender más unidades, pero esperemos que nada de eso ocurra", señaló.
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Fotos
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Las empresas locales carrozaron 540 coches durante el año pasado.
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