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sábado,
27 de
mayo de
2006 |
Va por más. El intendente recibió ayer a su par porteño, Jorge Telerman, quien halagó reiteradamente su gestión
Lifschitz no descarta "en absoluto"
lanzar su reelección el año próximo
Si bien admitió que el tema "es un tanto anticipado" e intentó bajarle el tono, se animó a jugar con la idea
Silvia Carafa / La Capital
Tan sólo un día después de que dejó entrever la posibilidad de una reelección al frente de la Intendencia, Miguel Lifschitz volvió a la carga. "No lo descarto en absoluto", sentenció. Luego, entre risas, intentó bajar el tono y dijo que para coincidir una vez más con el presidente Néstor Kirchner, sus expectativas actuales aún están lejos del tema.
Lo cierto es que el coqueteo con la idea reeleccionaria ya está en el aire y el intendente se anima a jugar con ella. Por ahora, la coyuntura también ayuda a cimentarla. Una muestra se vivió ayer, cuando en su primera vista oficial a Rosario el jefe de Gobierno porteño, Jorge Telerman, no se privó de halagar la administración rosarina. Las flores que tiró hasta lo llevaron a señalar: "Estar en esta ciudad es música para mis oídos".
Los funcionarios se encontraron con el objetivo de "reforzar espacios de coincidencia, unificar trabajos de cooperación e intercambiar experiencias". Y en ese ámbito, Lifschitz no pudo eludir la pregunta que él mismo empezó a escribir durante los actos del 25 de Mayo.
-Intendente, ¿se está preparando para la reelección?
-Es una idea que no descarto en absoluto, pero el tema es un tanto anticipado. Hoy tenemos que concluir la gestión con todos los proyectos y las iniciativas que están en marcha y además nos sentimos parte de un proyecto colectivo que no tiene que ver con un destino personal. Llegado el momento vamos a definir mi ubicación en un plan de conjunto que tiene que ver con una alternativa provincial y con un posicionamiento nacional. En función de eso, lo definiremos.
-¿Qué es lo que origina el acercamiento que se empezó a tejer con el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires?
-Las coincidencias del espacio político son amplias e incluyen valores, actitudes y prácticas. Esas son las cosas que compartimos con el equipo que dirige Jorge (Telerman) en Buenos Aires y con otros dirigentes del país, a pesar de que en las etapas electorales podamos estar en lugares diferentes. Esto no disimula la convergencia de valores, y a estas coincidencias hay que abonarlas, profundizarlas y alimentarlas. El país necesita una fuerte articulación política entre quienes piensan parecido, vale la pena profundizar las coincidencias.
-Y para usted Telerman, ¿por dónde pasa esta empatía?
- Por un espacio plural. Invité en forma orgánica y por primera vez al partido socialista para que nos haga el honor de participar del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Quiero establecer y recuperar canales fluidos con aquellas fuerzas políticas con las que me siento cercano. Siento una profunda admiración por el partido socialista y por los hombres y mujeres que lo integran en la actualidad, porque además de demostrar buenas ideas y valores exhiben una gestión formidable.
-Lifschitz, ¿esta convergencia de valores remite a la transversalidad?
--La transversalidad fue un título periodístico a la intención que en su momento planteó el presidente Néstor Kirchner, y que además surgió de otros dirigentes políticos, en el sentido de buscar articulaciones. Esa voluntad está hoy más allá de que se pueda o no concretar finalmente en acuerdos electorales.
La visita que ayer realizó Telerman y parte de su gabinete incluyó el Centro de Especialidades Médicas Ambulatorias (Cemar), el Distrito Centro, la Isla de los Inventos y el Museo de Arte Contemporáneo.
El itinerario fue un recorte de los aspectos que el funcionario porteño quería cotejar en Rosario. Políticas urbanas, servicios públicos, descentralización, participación ciudadana y cultura, además del sistema de recolección de residuos, fueron los puntos principales de la agenda.
Ambas comitivas se reunieron en el salón Carrasco de la Municipalidad para compartir diagnósticos y visiones de la realidad y de las perspectivas del país, y para reforzar los espacios de coincidencia. Además, comenzaron a tejer trabajos de cooperación e intercambios de experiencias.
Para ambos jefes de gobierno, salvando las diferencias de escala, es posible trasladar y replicar experiencias entre ambas ciudades.
Telerman calificó como "deber institucional y gozo personal" a la visita que ayer realizó a Rosario y que fue la primera salida oficial desde su asunción en reemplazo de Aníbal Ibarra, que debió abandonar su puesto traccionado por los sucesos de Cromañón. "Estar acá es música para los oídos", definió.
Telerman señaló que comparte con Lifschitz un mismo compromiso por las políticas públicas y por una sociedad más justa y próspera. En ese sentido, elogió las políticas de salud, sobre las que propuso intercambiar información.
La descentralización fue otro de los temas que motivó al jefe de Gobierno porteño, quien anunció que en poco tiempo más Buenos Aires se descentralizará hacia comunas, donde el vecino "tomará más responsabilidad y protagonismo". Además, abogó para que la ciudad de Buenos Aires "renueve sus vínculos con las otras grandes ciudades del resto del país".
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Fotos
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El jefe de Gobierno porteño se deshizo en halagos hacia Lifschitz.
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