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domingo,
11 de
diciembre de
2005 |
Detenidos por violenta pelea entre vecinos
Los Núñez decidieron pasar de las palabras a los hechos para dirimir sus problemas con los Burgos. Entonces ambas familias, vecinas de la villa de Cavia y Washington, protagonizaron un violento choque cuando los primeros, según la policía armados con una escopeta recortada y puñales, se introdujeron por la fuerza en la vivienda de los segundos para golpearlos y causar destrozos de la casilla. Todo concluyó con la llegada de la policía y con el arresto de cinco personas, entre ellos dos menores, todos del bando "agresor". Pero la cosa no quedó allí. Mientras se realizaban las detenciones, los policías fueron agredidos con piedras y palos y al menos dos agentes terminaron con golpes y cortes en distintas parte del cuerpo.
Todo comenzó después del mediodía del viernes. Entonces el Comando Radioeléctrico fue advertido de un violento incidente con tiros en la zona de Cavia y Washington. Al arribar al lugar, los uniformados entrevistaron a Rosa Burgos quien, según fuentes policiales, relató que unos minutos antes había mantenido una discusión con sus vecinos, los Núñez.
Según explicó la mujer, todo comenzó cuando dos de los Núñez agredieron primero de palabra y luego arrojando piedras contra la casa de una de sus hijas. La situación se desmadró y lo cierto fue que los Núñez avanzaron sobre la casilla de los Burgos. Fuentes de la seccional 10º indicaron que los agresores llevaban armas blancas, revólveres y una escopeta de caño recortado.
De acuerdo a esa versión, los Burgos fueron agredidos a golpes y su casa terminó con serios daños. La trifulca siguió en la calle hasta que llegaron los primeros móviles policiales. Entonces fueron detenidos cinco personas de apellido Núñez (dos de ellos menores) y se les incautaron dos revólveres, uno calibre 32 y otro 38.
Los incidentes recrudecieron poco después cuando un grupo de allegados a los demorados comenzó a arrojar piedras y palos contra los policías. Al menos dos agentes del Comando Radioeléctrico sufrieron escoriaciones leves y cortes en el cuero cabelludo por el impacto de proyectiles.
Algo más tarde tres de los detenidos quedaron en libertad y sólo Diego Núñez, de 19 años, y su hermano Juan Carlos, de 24, continuaban presos. Según trascendió, el mayor tenía un pedido de captura por un hecho de robo calificado y lesiones y ya había purgado una conde por robo, lesiones y resistencia a la autoridad.
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