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domingo,
11 de
diciembre de
2005 |
Primera B
Córdoba igualó por no saber subirse al tren
Erró un penal en el cierre del primer tiempo ante Flandria
Mauricio Bartoli / Ovación
Dicen que el tren pasa una sola vez... Y Central Córdoba no supo aprovechar esa oportunidad. La consecuencia fue un empate en cero en su visita a Flandria, que volvió a privarlo de festejar de visitante una vez más. Por lo menos esta vez sumó un punto, luego de tres derrotas seguidas fuera de casa, pero, da lástima pensar en las tres chances de gol que el equipo desperdició en el primer tiempo.
Lo poco rescatable de la etapa inicial se vio en los primeros veinte minutos. En ese lapso hubo dos chances para cada equipo, aunque las más claras fueron para los de Tablada. Primero un disparo a la carrera de Martín Rodríguez que se fue a la izquierda de Gustavo Jaime y luego un cabezazo de Pablo Vázquez que también se fue rozando el mismo poste. La mejor de los locales estuvo en los pies de Francoz, pero con mucho menor peligro.
El resto de la etapa fue un intento pobre de los dos, que prácticamente no sabían qué hacer con la pelota. Hasta que se inspiró Cristian Vella y despertó a un partido anodino. Recibió un centro de Conocchiari y aprovechó un mínimo roce de Mignaco para convencer al árbitro Pietro de que le conceda el penal a favor. La ejecución quedó a cargo de Conocchiari, que le pegó fuerte apenas hacia la izquierda del arquero, quien la rechazó con un manotazo para irse contento al entretiempo.
En el complemento, en el Canario entró Castellón y puso el aire fresco que los demás no tenían tras haber soportado un calor sofocante. A los 2' ya amenazó con una media vuelta y poco después mandó un centro para Leiva, quien erró el cabezazo cuando estaba solo en el punto del penal.
A los pocos minutos se produjo una jugada parecida y esta vez contuvo el charrúa Diego Fernández, quien se erigió en la figura de la cancha por un par de intervenciones destacadas más.
Mientras tanto, en la primera media hora de esta etapa, los charrúas tenían muchas dificultades para pasar la mitad de cancha con criterio, de hecho pisaron una sola vez el área rival.
Y en final los dirigidos por Santángelo insinuaron un poco mejor, pero ya no les quedaba tiempo ni energías. Ya se escribió, cuando tuvo la oportunidad, Córdoba no tomó el tren que podía llevarlo al triunfo.
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