
|
domingo,
11 de
diciembre de
2005 |
Opinión: La raya que trazó Pumpido
La determinación de la dirigencia rojinegra de separar a Santiago Silva no le soluciona un problema a Newell's. Al contrario, su trascendencia no hace más que seguir exponiendo los inconvenientes financieros que padece y descubre la debilidad que tendrá Nery Pumpido para enriquecer su plantel cuando más lo va a precisar. Porque se podrá decir que Giménez u Osorio no rindieron y por eso se fueron antes, pero si hasta a los que cumplieron los empujan a irse, aún con el respaldo público del DT, entonces será difícil seducir a potenciales refuerzos.
Los problemas de disposición de divisas no son novedad en Newell's y quienes no los toleraron debieron armar las valijas. Silva lo hizo público, ayer se mantuvo en sus trece pese al apoyo de Pumpido y su situación huele a irreversible, creando un frente interno de tensión. Es la primera vez, a juzgar por los dichos, que el pensamiento de Pumpido va a contramano de las decisiones dirigenciales.
Cuando asumió el cargo quedó en medio de la partida de Maidana y Manso, aunque la decisión ya estaba tomada. A Giménez le dio chances, pero se fue pidiendo el pase libre. Y por Osorio sí dijo que no lo necesitaría. Pero el caso Silva, que padeció la misma situación económica que los otros, fue distinto en cuanto a que un día después de que le comunicaran la rescisión al jugador, salió a defenderlo.
Sean dichos de ocasión o no, a Pumpido se le complican las cosas. Es que ya expuso que tiene un plantel corto, sabe que pueden partir otros y que el club tiene compromisos que asumir por Villar y Ortega, que precisamente pueden propiciar su partida a River, además de la dificultad para hacerse del dinero que le deben (Espanyol por el pase de Maxi Rodríguez, y los nunca muy decididos cobros por los derechos de formación de varios jugadores repartidos en Europa).
Por eso Pumpido habría marcado una raya y no estaría dispuesto a permitir que el caso Silva se convierta en nuevo testigo de la realidad que tomó la responsabilidad de conducir. Es que si el uruguayo se va, intuye que queda expuesto a chocar. l
enviar nota por e-mail
|
|
|