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 domingo, 11 de diciembre de 2005  
Silvina Bocca tiene 42 años y vive en el estado de Virginia, Estados Unidos
La primera ginecóloga que opera con un robot es rosarina
En América latina, el instrumental sólo se utilizó hace unas semanas durante una operación de esófago

Isolda Baraldi / La Capital

Es del 63 y también rosarina. Silvina Bocca vive en el estado de Virginia (Estados Unidos), y se convirtió -según la empresa que fabrica los robot quirúrgicos denominados Da Vinci- en la primera mujer en el mundo que utiliza ese novedoso instrumental para cirugías ginecológicas. El robot, que hace unas semanas fue utilizado por primera vez en América latina para operar el esófago de una mujer en el Hospital de Clínicas de Buenos Aires, permite disminuir notablemente el tiempo de internación del paciente. Y para Bocca, utilizado en el ámbito de la ginecología "es fantástico", ya que, entre otras múltiples virtudes, "los tejidos no sufren alteraciones".

En diálogo telefónico con La Capital, la médica rosarina explicó que fue entrenada para poder operar este robot en el Intuititive Surgical (la firma productora), donde le remarcaron que se había convertido en la primera mujer en realizar cirugías con este método.

Estudió en el Normal Nº1, más tarde se recibió de licenciada en Ciencias Bioquímicas en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y luego obtuvo el título de médica obstetra, con especialidad en endocrinología de la reproducción. Hizo el doctorado de Biomedicina en la Old Dominion University y en la Facultad de Medicina en EVMS, Norfolk, Virginia. Ahora es profesora del departamento de Obstetricia y Ginecología del Instituto de Medicina de la Reproducción de la Universidad de Virginia del Este (Estados Unidos). Y en 2004 fue a Atlanta (EEUU) a especializarse en laparascopía robótica.

Su desembarco en Virginia se produjo en 1989, cuando pisó tierra americana con el objetivo de hacer un curso de especialización en embriología por tres meses, pero cuando llegó al hospital en el que trabaja actualmente le ofrecieron un cargo de esa especialidad.

"No tenía ninguna intención de instalarme en este país, vine a hacer un curso y en realidad iba a trabajar en el departamento de dos médicos rosarinos; pero bueno, acepté el trabajo y después me casé. En fin, son esas cosas que suceden", relató.

Lo cierto es que ahora ya está superinstalada en su profesión, a la que le agrega permanentemente plus académicos. Es más, tiene un esposo norteamericano y dos hijos varones de 8 y 11 años. "Por ahora no tengo planes de regresar a la Argentina, pero nunca hay que descartar nada, sobre todo me imagino poder combinar trabajos en ambos países", afirmó

Es que dentro del Colegio de Obstetricia y Ginecología de Virginia ya está haciendo intercambios académicos y científicos con diversas universidades latinomericanas. "Estamos haciendo cosas en México y también en Colombia, no descarto que podamos hacer algo con la Argentina", se esperanzó.

Según contó, no son muchos los centros de salud que están haciendo cirugías con el Da Vinci en el campo de la ginecología. "Las mujeres se están informando y tomando contacto con esta nueva forma de operar, que es mucho menos invasiva que la común, es decir, aquellas parecidas a las cesáreas", aseveró.


Las virtudes del Da Vinci
Bocca se especializa en realizar por medio de este método cirugías de tumores o fibromas no cancerosos, y también la desligadura de trompas para aquellas mujeres que quieren volver a embarazarse. "En Estados Unidos hay muchas mujeres con fibromas, algunos muy grandes, casi del tamaño de un pomelo, que en muchos casos provoca fuertes hemorragias y dificultades para el embarazo. Esta técnica permite que la paciente tenga una recuperación por demás de rápida y sin efectos secundarios", explicó.

Es que este robot permite suturas que las laparoscopías comunes no realizan, ya que el Da Vinci puede llegar a ángulos como si fueran los dedos del propio profesional. "Es fantástico, porque los tejidos no sufren alteraciones, ni tampoco están en contacto con el exterior, son apenas unos cortes muy pequeños para una operación que antes se asemejaba a una cesárea", indicó.

Bocca señaló que la robótica es más frecuente en las especialidades de urología y cardiología, que fueron vanguardistas en este tipo de intervenciones, mientras que poco a poco la ginecología también se introduce en la nueva tecnología. "Se evitan así las cirugías denominadas mayores abdominales, que demandan más de dos días de recuperación hospitalaria. Ahora, con este método, la intervención demanda una hora y el paciente retorna de inmediato al hogar, y en pocas horas, también al trabajo", abundó.

Hace unas semanas se utilizó este robot por primera vez en Buenos Aires y para toda América latina. En esa oportunidad fue intervenida una mujer del esófago y la operación se realizó en el Hospital de Clínicas de la ciudad de Buenos Aires.

Bocca advierte que están bregando porque este tipo de intervenciones sean reconocidas por los seguros médicos de los Estados Unidos. "Los urólogos demostraron que si bien la cirugía sale más cara, al evitarse los días de internación en realidad es un ahorro, además de los beneficios para los pacientes. Ahora queremos demostrar lo mismo desde la ginecología", afirmó. Y, a juzgar por la historia de su carrera, lo más probable es que lo logre.
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Silvina cursó el secundario en el Nornal 1.

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